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La gran amistad con Corzas

04/03/2016
01:46
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23 de abril de 1972.— Francisco Corzas en su estudio. Al fondo, sentado, Salvador Elizondo observa mientras yo tomo la fotografía.

Bianca y Francisco Corzas solían invitarnos con frecuencia a comer a su casa. En esta ocasión fue para pedirle a Salvador que le escribiera el texto crítico para la gran exposición antológica que presentaría en el Palacio de Bellas Artes. Yo fui contratada para tomar fotografías de Corzas en su estudio. Salvador no consigna en su diario dicha reunión, sin embargo, en páginas más adelante hace algunas apuntes que me pareció importante publicar para dar una idea al lector de cómo empezaba Salvador Elizondo a concebir sus escritos. El texto felizmente se publicó junto a mis fotografías en el catálogo. La exposición fue magnífica. Se extraña a Corzas, un gran artista que murió prematuramente. Fue para mí un privilegio su cálida amistad.

Salvador Elizondo escribe Cuaderno de Diario numero 31 (fragmentos de las páginas 171 y 181)

29 de abril de 1972.— Estuvo bien la cena de Carlos Fuentes. Creo que al fin de cuentas somos amigos nuevamente. Estuvieron: Cuevas, Monsiváis, Gironella,etc.

Ahora me pongo a hacer lo de Corzas.

FRANCISCO CORZAS. Vehículo de una tradición pictórica que persiste por virtud de una Academia guardiana del “Tracttatus”.

30 de abril.— Hay dos ideas a partir de las cuales es posible que yo haga una crítica de la pintura de Corzas: Tradición y abstracción. Se trata de conjeturas inventadas a partir de una experiencia de esa evolución de su pintura que se define y demuestra en la realizaciones que ahora presenta. Haré una crónica sumaria del desarrollo de la pintura de Corzas tal y como yo la he podido apreciar. Trataré después de sintetizar todas las etapas en una sola constante que permita entender cual es el sentido del desarrollo o la evolución de esa pintura.

Paulina Lavista nació en la Ciudad de México en 1945. Documentalista, investigadora y fotógrafa.