Gana “Brexit” la batalla

Laura Iturbide Galindo

¿Falta de resultados?, ¿Mayor polarización?, ¿Fobia a la globalización?, ¿Temor a la libre migración?, ¿Nacionalismo exacerbado?, lo cierto es que el Brexit se hizo realidad y lo que hoy sabemos con claridad es que el rumbo económico mundial cambiará.

Los “viejos” añoran las épocas de autonomía económica, repudian la inclusión política y social, los jóvenes apoyan el cambio, sobre todo los habitantes de Londres, Oxford y Manchester y también la mayoría de los escoceses e incluso irlandeses del Norte, pero pierden fuerza en las urnas al no salir a votar suficientemente.

Los pobladores rurales y los de ciudades pequeñas y medianas ganan en su visión conservadora, de cerrazón a un mundo globalizado. Resultado: el primer ministro dimite; se derrumba la libra; los mercados se volatizan; el golpe a la eurozona y a la Unión Europea se sienten de inmediato, otros países se pronuncian por referendos: Italia, Francia, Holanda... Merkel convoca a reuniones extraordinarias; y, el mundo se acerca más a una nueva recesión.

En lo político, la Gran Bretaña se sume en querellas internas, la victoria del referéndum de los ciudadanos que prefirieron abandonar la Unión Europea (UE) ha dividido más la opinión pública.

Por una parte, los habitantes de Escocia demanda una nueva votación, pero ahora para abandonar Inglaterra y permanecer en la UE, mientras otros alegan que los votantes “pro salida” ni siquiera sabían bien, entendieron o dimensionaron que estaban haciendo ni sus consecuencias. Por otra parte, ante los sucesos, los políticos de extrema derecha en otras naciones, se suben a la ola de “euro fobia”. Por ahora, el cronograma y el plan de salida, aún no están claros, unos de dentro y de fuera, demandan rapidez, otros argumentan “tiempo al tiempo”.

Los mercados irán asimilando la noticia de la semana pasada y recuperándose de “los mínimos” ocurridos el viernes 24 de junio. Sin embargo para los bancos, el Brexit, será una verdadera prueba de estrés.

La libra esterlina, experimentó una de las mayores bajas en un día, alcanzando un nivel de 1.33 dólares por £, su mínimo en tres décadas, pero algunos analistas piensan ésta llegará a la paridad.

Dentro de los impactos previsibles de corto plazo al resultado del referéndum, son en la demanda interna. Ya que la aguda depreciación de la libra, acabará por materializarse en mayores costos de importación y que además, tarde o temprano, tendrían una repercusión en los precios del consumidor.

De hecho, los dueños de los negocios, incluso estarían dispuestos a menores márgenes de ganancia, a fin de no mermar en demasía la capacidad de compra, tratando de no trasladar todo el aumento de los costos de importación, pero esto si acabaría por afectar al mercado laboral con el subsecuente recorte de plazas.

Si además en este entorno de incertidumbre, los agentes económicos aumentan su ahorro preventivo, como sucedió en la crisis de 2008, está claro que el consumo terminará por contraerse.

Además, muchas inversiones se verán pospuestas o retiradas del Reino Unido, agravando aún más el desempleo (los pronósticos de varios analistas visualizan una escalada de este indicador, estimando una tasa de 6% en 2018), y afectando así el desempeño de la economía.

Es evidente que uno de los temas inmediatos a tratar en el Reino Unido, será el agrandamiento del déficit en Cuenta Corriente, si la Inversión Extranjera Directa, se seca.

Ante la decisión de Gran Bretaña de controlar su economía, fronteras y reducir el número de extranjeros, quedan muchos temas por resolver en lo inmediato, entre otros: el manejo de la separación, atenuar movimientos secesionistas y blindar el proyecto de la UE; tratar de acelerar arreglos a la división en temas fiscales que existen entre países miembro y de la unión bancaria en la eurozona y, en general, evaluar los daños económicos por la salida de un integrante que representa la quinta economía a nivel mundial.

Para México significa toma de decisiones. Sobre un movimiento de las tasas de interés, las autoridades monetarias se mantendrán expectantes ante las señales de la Reserva Federal (Fed), pero ante los eventos externos y el fantasma de recesión que ronda, es probable que la Fed termine no haciendo más ajustes a tasas este año y el Banco de México pueda de nuevo desligarse a aquélla.

La Secretaria de Hacienda y Crédito Público, anunció un recorte adicional al gasto gubernamental (32 mil millones de pesos) para apuntalar las finanzas públicas y evidenciar que el país está tomando medidas adicionales y privilegiando la estabilidad macroeconómica, ante el deterioro de entorno internacional.

Ahora las baterías estarían en negociar un Tratado de Libre Comercio bilateral con la Gran Bretaña (cuarto socio en importancia con la UE). Así, el Brexit hará más complicado un segundo semestre del año, que ya se veía difícil y los pronósticos de crecimiento económico serán revisados, una vez más, a la baja. Ahora las estimaciones se sitúan en poco menos de 2% en 2016 y ligeramente arriba de esta cifra en 2017.

Directora del Instituto de Desarrollo Empresarial Anáhuac en la Universidad Anáhuac, México Norte.

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