EU da una lección a México

Editorial EL UNIVERSAL

Isidora López Venegas es la primera mexicana en ganar al sistema migratorio de Estados Unidos un juicio contra su proceso de deportación. Ese gran suceso ocurrió el pasado 15 de septiembre, pero las repercusiones podrían incluir una ola de reclamaciones de más paisanos a quienes se les expulsó sin considerar sus derechos. Una victoria contra la xenofobia y el racismo, sin duda, pero también una lección de legalidad de nuestro vecino del norte para México.

Para ser justos, hay que darle el mérito a quien le corresponde. No fue alguna organización mexicana la responsable de defender a Isidora ante los tribunales estadounidenses; tampoco alguna representación consular mexicana o un grupo civil en México. Fue la Unión de Libertades Civiles, una organización social de Estados Unidos con una larga tradición en la defensa de los derechos de las minorías en ese país.

En la nación donde existen los Donald Trump y los Minutemen, también hay muchas personas que gastan recursos y tiempo en abanderar las causas de quienes no tienen voz, lo cual habla de la gran fuerza que tiene la sociedad civil estadounidense. Un reflejo de la salud de su democracia, más allá de las pugnas partidistas entre republicanos y demócratas.

Esta es una lección de humanidad, pero sobre todo de la importancia del debido proceso, que en México ha sido minimizado por diversos grupos cuando no corresponde con su noción de justicia.

Habrá miles en Estados Unidos para quienes es una abominación la decisión judicial de permitir regresar a los mexicanos deportados sólo por un prurito legal, por una transgresión a las garantías de quienes, para ellos, son delincuentes. Y sin embargo, respetaran el fallo porque saben que si no se acatara la ley, en las buenas y en las malas, el sistema dejaría de ser imparcial.

En México hay que festejar lo ocurrido, desde luego, por el precedente que sienta este caso para muchas más personas, pero también debemos ser consientes como mexicanos que la victoria fue también de la democracia y el sistema judicial estadounidense. Dos cosas para las cuales México aún tiene camino qué andar.

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