Trump podría preparar una “sorpresa de octubre” en el Golfo Pérsico y el Caribe

Superado en las encuestas por su rival demócrata Joe Biden, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, podría dar una “sorpresa de octubre” en escenarios que van de Irán a Venezuela

Trump podría preparar una “sorpresa de octubre” en el Golfo Pérsico y el Caribe
El presidente de Estados Unidos Donald Trump - Foto: Evan Vucci/AP
English 25/09/2020 13:57 Gabriel Moyssen Ciudad de México Actualizada 12:33
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Superado en las encuestas por su rival demócrata Joe Biden, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, podría dar una “sorpresa de octubre” en escenarios que van de Irán a Venezuela. ¿Se atreverá a intentarlo a 38 días de las elecciones generales?

El magnate inmobiliario enfrenta serios problemas, ya que su errática política ha sido expuesta por los más de 200 mil muertos causados por la pandemia de coronavirus y una crisis económica peor que la de 2008. Si bien sabemos que las encuestas pueden fallar, Biden aventaja en seis estados indecisos, incluyendo los que contribuyeron a la victoria de Trump en el Colegio Electoral en 2016, como Florida, Michigan y Pensilvania.

De acuerdo con un sondeo de The Guardian difundido el jueves, Trump sólo tiene ventaja en Ohio e Iowa entre las ocho entidades consideradas decisivas en esta campaña, pero apenas por un punto porcentual. Un resultado similar fue mostrado por el seguimiento de RealClearPolitics de varias encuestas realizadas por medios e instituciones académicas; también subrayó que Trump va a la zaga de Biden a nivel nacional, por 42.3% a 49.3%.

Como Richard Nixon, uno de los mandatarios que supuestamente lo inspiraron, ¿Trump ha decidido jugar una carta internacional para remontar en la votación del 3 de noviembre?
Los historiadores coinciden en que el republicano Nixon dio la primera “sorpresa de octubre” cuando su asesor de Seguridad Nacional, Henry Kissinger, anunció el 26 de octubre de 1972 que la “paz estaba al alcance de la mano” en Vietnam. Corrían los últimos días antes de la derrota estadounidense, pero aún así la paz no llegó hasta la reunificación del país asiático en 1975. Sin embargo, el anuncio bastó para que Nixon venciera fácilmente a George McGovern, quien había encabezado las encuestas de opinión.

Cinco años después, otro republicano, Ronald Reagan, aplastó en la elección al presidente Jimmy Carter al tiempo que negociaba en secreto la liberación de rehenes estadounidenses en poder de los revolucionarios iraníes en 1979. La nueva República Islámica liberó a los 52 rehenes el día en que Reagan asumió en 1981, a cambio de la devolución de USD $3 mil millones en activos iraníes confiscados bajo sanciones.

De hecho, el mismo Trump se benefició de una “sorpresa de octubre” en 2016. James Comey, director de la FBI, sacudió a Estados Unidos al enviar una carta al Congreso el 28 de octubre, reportando que la agencia había encontrado nuevas pruebas relacionadas con la investigación ya cerrada sobre el uso de un servidor privado de correo electrónico por parte de Hillary Clinton, cuando era secretaria de Estado.

La ventaja de Clinton sobre Trump de 48% a 44% se evaporó rápidamente en las últimas horas de la campaña, aunque el giro no fue expresado claramente por los sondeos.

Ahora echemos un vistazo a los posibles escenarios de una nueva sorpresa:

Irán
Una convergencia de intereses se está concentrando en el Golfo Pérsico, donde los últimos 40 años Israel y los sectores ultraderechistas de Estados Unidos han buscado destruir al gobierno de Teherán.

Las alarmas se dispararon el sábado, luego de que la administración Trump declaró que se restablecieron todas las sanciones de Naciones Unidas sobre Irán, medida que rechaza el resto del mundo, incluidos los grandes aliados de Estados Unidos.

Pese a su retiro en 2018 del Plan de Acción Conjunta Integral (JCPOA), que exitosamente congeló el programa nuclear iraní tres años antes, Washington afirmó que está aplicando el mecanismo de “retroceso” en el Consejo de Seguridad (CS) de Naciones Unidas contenido en el acuerdo, a fin de cumplir sanciones eliminadas o que están por expirar.

Antes, Mike Pompeo, secretario de Estado, notificó al CS el 20 de agosto que el periodo de 30 días previo a la aplicación de las sanciones de “retroceso” vencería el 20 de septiembre. Argumentó que Irán incurrió en “incumplimiento significativo” de sus obligaciones, al asegurar que Estados Unidos mantiene el derecho a hacer cumplir las sanciones como parte original del JCPOA y como miembro del Consejo de Seguridad.

No obstante, el CS, con excepción de República Dominicana, ha recalcado que Estados Unidos carece de legitimidad para iniciar el mecanismo de “retroceso”. Rusia y China se han sostenido en esta posición, mientras que Francia, Gran Bretaña y Alemania destacaron que siguen comprometidas con el acuerdo.

El anuncio de Washington, indicaron en una carta enviada al presidente del CS, “no puede tener efecto legal y por tanto no puede poner en práctica el procedimiento”. 

El lunes Estados Unidos sancionó otra vez al Ministerio de Defensa iraní y otras 26 entidades y personas involucradas en sus sectores nuclear, balístico y de armas convencionales.

La medida incluye a quienes compren o vendan armamento convencional, apuntando al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, quien cooperó con Teherán “para desacatar el embargo de armas de la ONU”, según Pompeo.

Javad Zarif, canciller de Irán, aseveró en respuesta a la medida que es “nula y sin valor”, pero reiteró que Teherán está listo para intercambiar prisioneros con Washington. El miércoles, sin embargo, el Cuerpo de Guardias de la Revolución Islámica advirtió que si trata de interceptar buques iraníes en aguas internacionales “Irán no sólo tomará represalias contra cualquier intento de Estados Unidos de inspeccionar nuestras naves, también daremos una poderosa respuesta”.

Trita Parsi y otros expertos en Oriente Medio han señalado la trampa de la estrategia de Estados Unidos; su Armada ya incautó cuatro buques tanque iraníes en el Atlántico y el Mar Arábigo cargados con gasolina para Venezuela. Si Irán reacciona militarmente a una provocación, abrirá la puerta a una “sorpresa de octubre” con la consabida respuesta estadounidense, que será justificada mediante el alegato del cumplimiento de las sanciones de la ONU.

Resaltan que el condicionamiento del público estadounidense podría haber empezado, mediante la filtración de un supuesto complot iraní para asesinar a la embajadora de Estados Unidos en Sudáfrica, en venganza por la muerte del general Qassem Soleimani a principios de año.

En la arena diplomática, la administración Trump apuesta a los nuevos “acuerdos de paz” establecidos entre Israel, Emiratos Árabes Unidos y Bahréin que buscan crear un frente unido en el Golfo Pérsico contra Teherán.

Venezuela
Si las sanciones han tenido un efecto inmediato aparte de empobrecer aún más a sus pueblos, este ha sido fortalecer la alianza entre Caracas y Teherán. Este año cinco barcos iraníes con combustible y químicos arribaron a puertos venezolanos tras la firma de un acuerdo comercial bilateral.

El martes, la Casa Blanca impuso otra ronda de sanciones a Caracas, en esta ocasión contra cinco políticos que “actuaron como parte de un plan más amplio para manipular” las elecciones parlamentarias del 6 de diciembre.

Las sanciones incluyen a ex líderes de partidos de oposición que fueron expulsados por su presunta participación en un esquema de compra de votos dirigido por Maduro. Juan Guaidó, aliado de Trump y autoproclamado presidente, ha llamado a boicotear el proceso.

Como parte de la presión, Pompeo recorrió los hostiles vecinos de Venezuela la semana pasada. En Guyana, enfatizó el inicio de patrullas marítimas y aéreas antidrogas, mientras que en Bogotá calificó al régimen de Colombia como “ejemplo” de la lucha contra el narcotráfico, pese al aumento de la producción de cocaína en el país.

Durante su cuarta reunión con el presidente colombiano Iván Duque en dos años, Pompeo elogió su presunta ayuda a los migrantes venezolanos, así como su apoyo a Guaidó. Ni siquiera mencionó la cruda realidad de la nación andina, donde protestas masivas por la violencia e impunidad de la policía han sido reprimidas brutalmente, dejando más de 13 muertos.

Grupos paramilitares y del crimen organizado han resurgido en áreas rurales, lanzando una ola de masacres y homicidios de dirigentes sociales difundidas incluso a través de redes sociales. Este mes, la Fundación Paz y Reconciliación informó que el Clan del Golfo se ha consolidado como la mayor “estructura armada ilegal” en Colombia y que forjó una alianza con el Cártel de Sinaloa de México.

La diversificación de actividades ilícitas del Clan del Golfo le ha permitido participar en la minería a gran escala. Disputa territorios con disidentes de guerrillas izquierdistas y otra organización narcotraficante, Los Caparros, que a su vez se aliaron con el Cártel Jalisco Nueva Generación de México.

Aunque una intervención bélica de Estados Unidos en Venezuela parece más improbable, Trump ha decidido apostar al respaldo del exilio regional de ultraderecha para tratar de ganar votos entre la comunidad latina de Florida y de otros estados.

Otros escenarios
Los analistas han señalado la posibilidad de que Trump autorice una vacuna contra el Covid-19 antes de los comicios, incluso por encima de la opinión de la comunidad científica, la Administración de Alimentos y Medicamentos y las propias empresas farmacéuticas.

Sin embargo, el segundo caso de mielitis transversa reportado el domingo entre voluntarios de la vacuna desarrollada por AstraZeneca descarta esa posibilidad. Además, un sondeo reciente de KFF indicó que 54% de los estadounidenses no se someterá a una vacuna autorizada antes de las elecciones.

Los mercados internacionales, por su lado, tenían la esperanza de que Trump—como Nixon lo hizo con su histórica visita a Beijing en 1972—sacudiría al mundo logrando un acuerdo con China para terminar la guerra comercial entre ambos gigantes. Desafortunadamente, ése tampoco parece ser el caso. En su mensaje a la 75 Asamblea General de la ONU, Trump culpó una vez más a China por desatar una “plaga” en el mundo.

En un incendiario discurso en el que también criticó a Beijing por sus emisiones de carbono, insistió en que el país asiático debe rendir cuentas por la pandemia, agregando que la Organización Mundial de la Salud “virtualmente está controlada por China”.

En breve, se trató de un mensaje con fines electorales, aunque diseñado para una base que podría ser insuficiente para reelegir a Trump.

Editado por Sofía Danis
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