Suiza retrocede en su apoyo al acuerdo de Naciones Unidas sobre migración

La oposición de Estados Unidos y varias naciones clave en el tema al Pacto Mundial para una Migración Ordenada, Segura y Regular es en particular un resultado negativo para México

Suiza retrocede en su apoyo al acuerdo de Naciones Unidas sobre migración
Una cerca de alambre de púas en la frontera - Foto: Ognen Teofilovski/REUTERS
English 23/11/2018 15:21 Gabriel Moyssen Ciudad de México Actualizada 18:43
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La oposición de Estados Unidos y varias naciones clave en el tema al Pacto Mundial para una Migración Ordenada, Segura y Regular es en particular un resultado negativo para México, que esta semana atestiguó el virtual retiro de Suiza, un aliado profundamente involucrado en los 18 meses de negociaciones que llevaron al borrador final del acuerdo.

El miércoles, el Consejo Federal—poder ejecutivo del gobierno—en Berna anunció que decidió aplazar la firma del acuerdo de Naciones Unidas hasta que sea debatido en el Parlamento.

El pacto es compatible con el interés de Suiza en reducir la migración irregular y es probable que aún lo adopte, agregó, pero no asistirá el próximo mes a la conferencia internacional de jefes de Estado y de gobierno en Marrakech, Marruecos, para su firma oficial. En su lugar, el gabinete lo presentará al Parlamento para consultas, como requiere la legislación.

A principios de mes, en reacción al rechazo austriaco y europeo oriental del acuerdo, Pietro Mona, embajador suizo a cargo de Política de Desarrollo y Migración, afirmó que los diplomáticos helvéticos deben ser reconocidos por lograr que el pacto se convirtiera en el primer documento internacional que fija la obligación de los estados a cooperar en la repatriación de sus ciudadanos.

“El pacto migratorio nos brinda un instrumento adicional que ayudará a negociar acuerdos de repatriación, con países como Eritrea”, resaltó en una entrevista con el diario Blick.

Tras algunas vacilaciones, Suiza aseguró en octubre que suscribiría el pacto, además de aclarar su postura respecto a la detención de menores de 15 años con fines de deportación, que la ley del país permite a diferencia del acuerdo no vinculante de la ONU, que desalienta esa práctica.

En una declaración, el gobierno helvético indicó que “ya que cada estado es libre de decidir qué acciones desea utilizar para alcanzar los objetivos (del convenio de la ONU), la desviación identificada no representa un obstáculo para aprobar el Pacto Global para la Migración”.

En otras áreas la nación alpina ya aplica sus recomendaciones, reportó swissinfo.ch. ”Los principios guía y los objetivos se corresponden por entero con la política migratoria suiza, por ejemplo con respecto a proporcionar más ayuda en el terreno, en el combate al tráfico y el contrabando humano, aseguramiento de las fronteras, respeto a los derechos humanos, retorno, reintegración e integración duradera”, expuso la declaración oficial.
 

Compromiso del ministro

Asimismo, el ministro de exteriores, Ignazio Cassis, se comprometió a garantizar que el pacto no tendría impacto negativo para el país.

Sin embargo, comités en ambas cámaras del Parlamento llamaron a posponer la firma y dar a los legisladores—y quizás a los votantes en un referéndum—la oportunidad de decidir.

Algunos políticos, especialmente del derechista Partido Popular Suizo, se quejaron de que el pacto podría eliminar la distinción entre migración legal e ilegal, así como “socavar la soberanía”, en línea con los gobiernos conservadores y populistas de Hungría y Polonia.

El respaldo suizo al acuerdo era relevante para México, un país de origen y tránsito inmerso en el centro de una nueva crisis regional con las caravanas de migrantes centroamericanos que marchan hacia la frontera sur de Estados Unidos.

Por mucho tiempo, México ha sido un decidido impulsor del enfoque multilateral al promover en 2006, por ejemplo, el Diálogo de Alto Nivel sobre Migración Internacional y Desarrollo en la Asamblea General de la ONU.

El año pasado, el subsecretario para Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos, Miguel Ruiz Cabañas, declaró que el pacto promovido con Suiza fijaría principios básicos sobre los derechos y obligaciones de los estados, a fin de “poner límites a los actos racistas y xenofóbicos” que se producen en varios países.

“En la cancillería pensamos que este pacto global puede fijar el marco de referencia que está ausente sobre las obligaciones y derechos de los estados, cuáles son las obligaciones y derechos de los propios migrantes y por tanto fortalecer el marco legal, fortalecer la cooperación internacional y resistir la ola global de xenofobia y racismo que ocurre no sólo en nuestro continente, sino en varias partes del mundo”, enfatizó Ruiz Cabañas.

De su lado, la Secretaría de Gobernación destacó en marzo que junto a Suiza, “México ha impulsado decididamente la firma del pacto, que no será vinculante, pero que se espera tendrá peso suficiente para cambiar la narrativa sobre la migración”.

La semana pasada, durante una deslucida Cumbre Iberoamericana en Guatemala, Enrique Peña Nieto, el mandatario mexicano saliente, aceptó que hechos como las caravanas migrantes dan una nueva dimensión al problema.

Peña Nieto convocó a todas las naciones a unirse al Pacto Mundial para la Migración y actuar apegadas a sus principios, metas y compromisos, al recalcar que los migrantes y solicitantes de asilo también tienen el deber de respetar las leyes y normas de otros países.

“Es verdad que la mejor forma de evitar que la gente emigre involuntariamente es por medio de alentar, entre otras cosas, el desarrollo interno de nuestras naciones”, dijo.
 

Editado por Sofía Danis
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