Los rumores sobre la muerte de Kim Jong-un exponen tensiones en el noreste asiático

Corea del Sur, China y Estados Unidos deben estar preparados para un posible colapso de la autoridad en un estado con armas nucleares, sin ningún plan conocido para la sucesión en el poder

Los rumores sobre la muerte de Kim Jong-un exponen tensiones en el noreste asiático
Kim Jong Un, líder de Corea del Norte - Foto: Wong Maye-E/AP
English 01/05/2020 14:21 Gabriel Moyssen Ciudad de México Actualizada 16:02
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Justo en un momento en que la región del Lejano Oriente comienza a salir de la crisis desencadenada por la pandemia de coronavirus, los rumores sobre la muerte de Kim Jong-il, líder de Corea del Norte, han expuesto las tensiones que involucran a China, Estados Unidos y Corea del Sur.

Mientras que el gobierno de Pyongyang ha negado los rumores, también rechazados por Seúl, Beijing y Washington, pocos medios, analistas internacionales y los llamados “observadores de Corea del Norte” repararon en que la fuente del deceso de Kim fue el portal Daily NK, con base en un solo informante anónimo supuestamente en el aislado país comunista.

Sin embargo, Daily NK, que ha publicado una aclaración al asegurar que Kim podría haber sufrido un problema cardiaco pero se está recuperando bien, es dirigido en Seúl por desertores del norte financiados por la Fundación Nacional para la Democracia (NED), considerada una filial de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) implicada en promover operaciones de “cambio de régimen” desde Venezuela hasta Irán.

Entre 2016 y 2019 Daily NK recibió un total de USD $1,120,000, como parte del proyecto de la NED para “proporcionar capacitación en periodismo a norcoreanos que trabajan como periodistas ciudadanos, así como desarrollo profesional permanente para sus corresponsales y colaboradores en la región”, explicó Moon of Alabama.

El portal independiente señaló que en el contexto regional, el presidente surcoreano Moon Jae-in “no es muy querido” por los halcones de Estados Unidos en relaciones exteriores, representados por Harry Harris, embajador de la administración Trump en Seúl, quien se ha dedicado “al sabotaje de las políticas de Corea del Sur”.

Como ejemplo, dijo, Harris reveló en Twitter la reciente entrega de un dron de reconocimiento Global Hawk adquirido por el gobierno de Seúl, pese a los intentos de los militares surcoreanos para disuadirlo.

Ex jefe del Comando Indopacífico del Pentágono, Harris fue convocado por la cancillería de Seúl en agosto, luego de que funcionarios estadounidenses criticaron la decisión de terminar el pacto de intercambio de inteligencia con Japón

También surgieron fricciones por la insistencia de Washington en que Corea del Sur limite su relación con el norte, hasta que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, haya avanzado en las conversaciones bilaterales sobre desnuclearización.

En el mismo orden, Trump demanda a Corea del Sur el pago de USD $5,000 millones anuales por la presencia de 28,000 tropas de Estados Unidos en el país, de manera similar a sus exigencias a los aliados de Europa Occidental

La suma, cinco veces más alta de lo que ya paga Seúl, fue rechazada por Moon y el fracaso en lograr un nuevo acuerdo llevó a que más de 4,000 trabajadores surcoreanos quedaran bajo permiso sin sueldo desde diciembre.

El 15 de abril, el Partido Democrático de Moon y un asociado menor obtuvieron una victoria abrumadora en las elecciones para la Asamblea Nacional—180 asientos de los 300 en total—que representó la más amplia mayoría ganada por cualquier partido desde la transición a la democracia en 1987, destacó la agencia Yonhap.

Estrategia eficiente

Esta victoria, vista como un espaldarazo a la eficiente estrategia desplegada para frenar la pandemia de COVID-19—había menos de 250 muertes reportadas en el país el jueves—sin duda impulsará las políticas del gobierno de Moon en otras áreas y esto también fue enfatizado por responsible statecraft.org, al afirmar que “es tiempo de que Moon reclame el liderazgo en otro tema que la administración Trump ha manejado mal lamentablemente: las relaciones con Corea del Norte”.

Siguiendo una política menos espectacular pero más útil que Trump, Moon, un abogado progresista de derechos humanos y ex soldado, se ha reunido en dos ocasiones con Kim y firmado acuerdos que establecieron un proceso de desmilitarización en la frontera común, además de revivir la cooperación intercoreana en diplomacia y transporte, resaltó.

“Desafortunadamente, la diplomacia de Moon en favor de la paz fue víctima de la campaña de ‘máxima presión’ sobre Corea del Norte de Washington”, indicó el artículo al recordar que Trump ha declarado que “ellos no harán eso sin nuestra aprobación. No hacen nada sin nuestra aprobación”, cuando se le preguntó acerca del posible levantamiento de las sanciones de Seúl a su vecino.

No obstante, añadió, “desde el fracaso colosal de Trump en alcanzar un acuerdo con Kim en Hanoi el año pasado, las pláticas se han congelado, no sólo entre Estados Unidos y Pyongyang, sino también entre las dos Coreas. No sólo Moon tiene ahora un claro mandato interno, el contexto global ha cambiado, allanando el camino para que siga su agenda de paz intercoreana, con o sin la aprobación de Washington”.

Por supuesto, el camino por delante es largo y está lleno de dudas para Moon, quien probablemente encontrará en China—la mayor fuente de apoyo económico para Pyongyang—un socio dispuesto a contribuir a la estabilización y el diálogo regional, en contraste con los absurdos reclamos estadounidenses de “reparación” por la crisis del coronavirus

Entre las dudas, es evidente que Corea del Sur, China y Estados Unidos deben estar preparados para un posible colapso de la autoridad en un estado con armas nucleares, sin ningún plan conocido para la sucesión en el poder.

De acuerdo con Tokyo Business Today, Estados Unidos y Corea del Sur crearon en 1997 el Plan Operativo (OPLAN) 5029, detonado por la muerte de Kim Il-sung (abuelo del actual líder), fundador de Corea del Norte, seguida por una hambruna y la primera crisis en torno a los intentos del país para desarrollar armamentos nucleares.

El plan, sin embargo, fue descartado más tarde por el gobierno del presidente surcoreano Roh Moo-hyun—su jefe de gabinete era Moon—debido a su enfoque “irreal” y desprecio por la soberanía de Corea del Sur, la situación legal y las dinámicas internas en Pyongyang.

En cualquier caso, OPLAN 5029 prevé que las tropas surcoreanas tomen la responsabilidad de las operaciones de estabilización, mientras que Estados Unidos asumiría el papel central en el aseguramiento de las “armas de destrucción masiva”.

Esta no es la primera vez en que Kim desaparece de la vida pública. Fumador empedernido con sobrepeso en el poder desde 2011, desapareció por 40 días en 2014, desatando especulaciones de que la gota o una lesión en el tobillo lo habían relegado, o que incluso fue derrocado en un golpe. El dirigente de 36 años apareció posteriormente caminando con ayuda de un bastón, durante una visita a un nuevo conjunto residencial.

Esta ocasión, todos los ojos se han vuelto sobre su hermana y estrecha confidente, Kim Yo-jong, como su más probable sucesora, aunque los círculos diplomáticos y periodísticos occidentales e incluso surcoreanos saben muy poco de ella (se cree que tiene 32 años).

Quizá su momento más destacado bajo los reflectores tuvo lugar en los Juegos Olímpicos de Invierno de 2018 en Corea del Sur, cuando fue delegada y se sentó al lado de Moon, además de ser la primera integrante de la dinastía Kim en visitar el país vecino.

Yo-jong y su consejero Kim Song-hye habrían sido culpados parcialmente por el fracaso en lograr un acuerdo para levantar las sanciones de Estados Unidos en la cumbre entre Kim y Trump en Hanoi; fueron “purgados” e internados en un “campo de reeducación” antes de ser rehabilitados. 

En marzo, Yo-jong difundió su primera declaración pública, burlándose de Seúl como un “espantoso perro ladrando” por oponerse a un ejercicio militar norcoreano con fuego real.

“Entre la elite del norte, Kim Yo-jong tiene la mayor posibilidad de heredar el poder y creo que es superior a 90%”, comentó un analista a AP. Los títulos oficiales que ostenta confirmarían lo anterior; hace seis años, fue identificada como vicedirectora del departamento de propaganda y agitación del gobernante Partido de los Trabajadores; en 2017, Yo-jong fue nombrada miembro alterno del Politburó, al parecer apenas la segunda mujer que ha ocupado ese puesto.

Por su parte, la agencia oficial noticiosa KCNA difundió el 22 de marzo una declaración que le atribuyó, agradeciendo a Trump la carta en la que ofreció cooperar en la lucha contra el COVID-19; elogió al mandatario por enviar la misiva cuando “hay por delante grandes dificultades y desafíos en el camino para desarrollar vínculos” entre ambas naciones.

No obstante, hay otros aparentes aspirantes al trono del reino ermitaño, como el vicemariscal Choe Ryong-hae, titular del presidium de la Suprema Asamblea Popular y primer vicepresidente de la Comisión de Asuntos Estatales, cuyo hijo es el esposo de la propia Yo-jong, según reportes. 

Si bien sus cargos actuales son de carácter ceremonial, Choe es considerado el jefe de Estado formal y también fungió como segundo en el mando militar de Kim.

Tampoco puede descartarse a Kim Pyong-il, un medio hermano más joven del desaparecido Kim Jong-il, el querido líderde Corea del Norte, quien lo exilió a una larga carrera en puestos como embajador en Europa, aseguraron funcionarios en Beijing.

Pyong-il se jubiló en noviembre a los 65 años y regresó a Pyongyang, donde podría estar esperando la oportunidad de aprovechar el posible momento de debilidad por el que atraviesa el hijo de su antiguo rival.

Editado por Sofía Danis
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