20 | JUL | 2019
“Estamos en la siguiente fase de la lucha”
El activista y periodista Ahmed Kaballo y su padre, el doctor Sidgi Kaballo - Foto: Tomada de la cuenta de Twitter de Ahmed Kaballo

“Estamos en la siguiente fase de la lucha”

28/06/2019
15:49
Gabriel Moyssen
Ciudad de México
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El activista y periodista Ahmed Kaballo habló con EL UNIVERSAL in English en torno a la situación política en el país de África nororiental

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Las negociaciones entre el Consejo Militar de Transición y los opositores en Sudán—interrumpidas después de la represión de las protestas en Jartum el 3 de junio—se reanudarán hacia el establecimiento de un gobierno civil, afirmó el activista y periodista Ahmed Kaballo.

“Para muchos de los que estamos involucrados en la revolución, está es la etapa dos y ciertamente nos encontramos en la siguiente fase de la lucha”, resaltó.

Nacido en Leeds, Inglaterra, en el seno de una familia de origen sudanés—su padre, el doctor Sidgi Kaballo, es integrante del Comité Central del Partido Comunista Sudanés—, Kaballo habló con EL UNIVERSAL in English en torno a la situación política en el país de África nororiental.

Enfatizó que un período de transición de al menos tres años y una investigación independiente sobre los asesinatos del 3 de junio son necesarios antes de que puedan efectuarse elecciones libres y justas, a fin de evitar la reinvención del “estado profundo” que formó el expresidente Omar el-Bashir.

¿Cuáles son las perspectivas de Sudán después de la caída del presidente Omar al-Bashir y la represión lanzada contra el movimiento de oposición en Jartum?

Ahmed Kaballo (AK): Por supuesto, las acciones del llamado Consejo Militar de Transición (TMC) han causado angustia entre los ciudadanos sudaneses y la diáspora. Mis familiares en Sudán se hallan visiblemente atemorizados, pero debemos ser optimistas. Nos libramos de Omar al-Bashir después de 30 años y posiblemente era aún más despiadado y brutal que los líderes del TMC que están ahora al frente. Así es que para muchos de los que estamos involucrados en la revolución está es la etapa dos. En Sudán nunca hubo ilusiones de que se había ganado la batalla cuando Bashir renunció; ciertamente estamos en la siguiente fase de la lucha.

¿Es todavía posible la negociación entre el TMC y los principales grupos de oposición, representados por la Asociación de Profesionistas Sudaneses, con objeto de establecer una hoja de ruta hacia un gobierno democrático y civil?

AK: A fin de cuentas se reanudarán las negociaciones, estoy seguro. Sin embargo, es importante que ninguno de los acuerdos previos se comprometa. Se necesita un período de transición de al menos tres años, un gobierno nombrado por civiles y un Legislativo de mayoría civil. Además—y esto es clave—, se requiere una investigación independiente sobre los asesinatos y el TMC no puede ser parte del proceso, ya que sus propias averiguaciones señalan un intento de encubrimiento para culpar a oficiales de bajo rango, cuando claramente las órdenes llegaron de arriba.

No puede haber una paz verdadera y sostenible en Sudán sin justicia para los mártires. De otra forma parecerá que nada ha cambiado. Como están las cosas, los manifestantes tienen la ventaja, porque la atención y la presión internacional se halla sobre el TMC luego de los homicidios, la gente ha pintado de azul las imágenes en las redes sociales en solidaridad con Sudán, la Unión Africana suspendió a Sudán y Estados Unidos, la Unión Europea y el Reino Unido fueron obligados a condenar la violencia.

¿Qué problemas enfrenta la oposición democrática para crear un frente unido? ¿Coincide con los observadores que argumentan que la oposición carece de un liderazgo claro?

AK: El movimiento de protesta puede tener sus divisiones, como todas las coaliciones, pero está unido en sus miras y objetivos y tiene una clara comprensión de los obstáculos que impedirían una auténtica transición a la democracia. Por ejemplo, la razón por la que solicitó un modelo de transición de tres años mínimo se debe a que se quiere aprender de los errores de la revolución egipcia, donde se realizó una elección muy rápido y el estado profundo se reinventó para retomar el poder en dos años.

Es evidente que eso no puede ocurrir en Sudán y que se requiere tiempo antes de que pueda realizarse una elección libre y justa. En segundo lugar, tenemos una historia de revoluciones pacíficas, están en la conciencia colectiva. Tuvimos protestas pacíficas en 1964 y 1985 y hemos visto en los países vecinos el peligro que puede surgir cuando no son pacíficas y los manifestantes cabildean una intervención militar occidental.

Hay un esfuerzo concertado para mantener las protestas pacíficas y asegurar que las potencias occidentales permanezcan a distancia; sólo les pedimos que presionen a Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Egipto, sus aliados, para que dejen de facilitar la represión brutal contra manifestantes desarmados.

¿Existe el riesgo de pugnas internas en el TMC, compuesto por los comandantes de las Fuerzas Rápidas de Apoyo, del ejército regular y del Servicio Nacional de Inteligencia y Seguridad?

AK: Podría existir una división entre los miembros del TMC alineados a la Hermandad Musulmana, las fuerzas de seguridad y de inteligencia, que están aliadas a Qatar y Turquía, así como los líderes del TMC alineados a Arabia Saudita, quienes básicamente instigaron el golpe contra Bashir. En este momento la Hermandad es débil y al parecer espera su momento para tratar de regresar al poder.
 

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Editado por Sofía Danis
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