Miembros de la comunidad china en Manchester con una máscara facial. El comité Cobra del Gobierno se reúne en Downing Street para discutir la amenaza al Reino Unido por el coronavirus.
Miembro de la comunidad china en Manchester con un cubrebocas - Foto: Press Association via REUTERS

El nuevo coronavirus descubierto en China no debería ser el SARS de 2020

24/01/2020
16:06
Gabriel Moyssen
Ciudad de México
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Aunque el peligro de una epidemia está alcanzado su etapa decisiva, científicos y funcionarios de salud han reconocido la amplia respuesta del gobierno de Beijing

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La neumonía causada por el nuevo coronavirus que posiblemente tiene su origen en un mercado de mariscos de la ciudad central de Wuhan, China, ha generado alarma global después de que varios casos se reportaron en Estados Unidos y otros países; sin embargo, el riesgo de una emergencia similar a la epidemia de SARS de 2002-2003 es bajo, debido a la rápida reacción de las autoridades del país asiático.

Aunque el peligro de una epidemia está alcanzado su etapa decisiva—hoy cientos de millones de chinos comenzaron las celebraciones de una semana por el Año Nuevo Lunar o Festival de Primavera, viajando por toda la nación y el exterior para visitar a familiares y amigos—científicos y funcionarios de salud han reconocido la amplia respuesta del gobierno de Beijing, además de resaltar que el mundo ahora cuenta con mejor tecnología para enfrentar el problema.

Jim LeDuc, ex virólogo en los Centros para el Control de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos que encabezó al equipo internacional de investigadores que identificó el coronavirus que provoca el Síndrome Respiratorio Agudo y Grave (SARS), declaró a Wired que el mayor desafío hace 17 años fue “la renuencia inicial de China a explicar qué estaba sucediendo. Eso permitió al brote cobrar fuerza antes de que alguien comprendiera que tan fuerte era”.

Los primeros casos conocidos de la nueva cepa del coronavirus o 2019-nCoV, como ha sido clasificado, surgieron en Wuhan el 12 de diciembre y las autoridades locales declararon la alarma pocas semanas después.

“Esto realmente refleja favorablemente el compromiso de China con la salud pública, la transparencia y con garantizar que están utilizando tecnología de punta”, afirmó LeDuc, quien ahora es Director del Laboratorio Nacional de Galveston, una de las dos principales instalaciones de biocontención en Estados Unidos.

Agregó que en el momento del SARS China carecía de recursos como un laboratorio nivel cuatro de bioseguridad. En 2017 el primer centro de ese tipo se abrió precisamente en Wuhan, donde empezó la epidemia de SARS, y muchos de sus científicos se han entrenado con LeDuc en Texas.

“Las autoridades de salud chinas deben ser reconocidas por abordar esta situación”, destacó por su lado Michael Osterholm, Director del Centro para Investigación y Política de Enfermedades Infecciosas en la Universidad de Minnesota, mientras que Vineet Menachery, virólogo de la División Médica de la Universidad de Texas en Galveston, consideró que el virus no se propaga con eficiencia, ya que los trabajadores de salud que atienden a los pacientes no parecen haberse contagiado.

“Los virus que surgen de animales requieren algún tiempo para convertirse en una cepa epidémica. Entre más pronto los encuentres, más pronto limitarás la propagación”, añadió.

El lunes, Xi Jinping, presidente de China, aseguró que todos los esfuerzos deben ser efectuados para prevenir y controlar el contagio, dado el movimiento masivo de personas que tiene lugar en el Año Nuevo Lunar, que algunos observadores han llamado “la mayor migración de la humanidad”.

Tomando en cuenta el tamaño de la población de China y los riesgos involucrados, no es desdeñable este enfoque proactivo, resumido en un artículo del diario Global Times del Partido Comunista, al enfatizar que “en la era de las redes sociales, la información no oficial se ha extendido en Internet y compite con la información oficial. Bajo tales circunstancias, las dependencias del gobierno no pueden ocultar información aún si quisieran hacerlo”.

Cobertura mediática

“Los medios occidentales—añadió—han cubierto el caso con más oportunidad que los chinos. La capacidad de fortalecer la información oportuna de grandes sucesos, en sus etapas iniciales, necesita ser desarrollada en China. Hacerlo ayudará a incrementar la confianza del público ante las dificultades”.

Con base en este enfoque, las autoridades anunciaron una cuarentena en Wuhan, una ciudad de 11 millones de habitantes más grande que Nueva York en la provincia de Hubei, cuyo mercado de mariscos Huanan también vendía aves vivas, conejos, crías de lobo, perros, tejones, ratas de bambú y nutrias, así como carne de animales exóticos, incluyendo anfibios y serpientes. Según el Diario de Virología chino, las especies locales de cobra y de la venenosa krait taiwanesa podrían ser la fuente original del 2019-nCoV.

El mercado fue clausurado y desinfectado el 1 de enero, luego de que se considerara que fue el punto inicial del brote del mal respiratorio. Los expertos piensan que la infección probablemente salió de personas—en particular vendedores y clientes—que comieron o tocaron animales que portan el virus. Luego desarrollaron los síntomas virales que incluyen fiebre, problemas respiratorios y lesiones pulmonares.

La fuente de la epidemia de SARS que mató a 774 personas e infectó a más de 8,000 en 26 países—sobre todo en China—eventualmente fue localizada en murciélagos; civetas enmascaradas de las palmeras, una especie de felino que es cazado por su carne en algunas regiones de China, y camellos, sirvieron como huéspedes intermedios entre murciélagos y humanos. Una vez que fueron eliminados de los mercados, la transmisión se detuvo y terminó la epidemia.

La cadena pública CCTV informó que la prohibición total de viajes en Wuhan comenzó a las 10:00 horas del jueves; autobuses urbanos, el metro, transbordadores y el transporte de pasajeros de larga distancia fue suspendido temporalmente junto a los vuelos y trenes que parten de la capital provincial, uno de los cuatro mayores nudos ferroviarios de China. Esta medida no fue adoptada hace 18 años.

También el jueves, el gobierno central aisló otra ciudad en Hubei, Huanggang, para frenar la propagación del coronavirus; para hoy, la cuarentena se había ampliado a 14 ciudades de la provincia, con una población superior a 48 millones de personas.

La Organización Mundial de la Salud determinó que el brote aún no es una emergencia internacional; “no se equivoquen, esta es una emergencia en China. Pero todavía no se ha convertido en una emergencia global de salud”, subrayó Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director General de la OMS.

En cuanto a la Emergencia de Salud Pública de Interés Internacional (PHEIC), una inusual declaración que un comité de expertos de la OMS había considerado, Ghebreyesus explicó que la decisión fue adoptada por el número limitado de casos que se han registrado fuera de China hasta el momento, así como los esfuerzos de Beijing para controlar el brote.

“En este momento, no hay evidencias de transmisión de humano a humano fuera de China, pero eso no significa que no vaya a ocurrir”, señaló.

Hasta ahora, más de 830 personas han sido diagnosticadas con la llamada neumonía de Wuhan y al menos 26 han muerto en China. La mayoría de las víctimas tenían más de 60 años y casi todas padecían problemas de salud. También se han reportado infecciones en al menos otros siete países, Corea del Sur, Japón, Tailandia, Nepal, Singapur, Vietnam y Estados Unidos.

México ha reportado cuatro posibles casos en los estados de Jalisco y Michoacán, así como en la Ciudad de México.

Editado por Sofía Danis
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