[Publicidad]
Para muchos luchadores, perder la máscara representa el final de una etapa. Para Anselmo Rivas, el hombre detrás de Dragón Rojo Jr., significó enfrentarse a sus mayores inseguridades.
Acostumbrado a resguardarse detrás de una identidad que le otorgaba fuerza y confianza, el gladiador del Consejo Mundial de Lucha Libre vivió uno de los momentos más difíciles de su carrera, cuando en 2023 tuvo que revelar su rostro ante el público.
Sin embargo, lejos de convertirse en un obstáculo definitivo, aquella experiencia terminó por transformarse en una oportunidad de crecimiento personal.
En entrevista con EL UNIVERSAL Deportes, Dragón Rojo Jr. recordó cómo la lucha libre y su personaje se convirtieron en un refugio durante su juventud, época marcada por el bullying y la falta de confianza, factores que hicieron que la máscara no sólo fuera una herramienta de trabajo, sino también un símbolo de seguridad y fortaleza.
“Era mi dualidad; me daba seguridad y confianza. Por circunstancias de la vida, mi niñez y adolescencia fueron difíciles. Crecí con inseguridades, debido al bullying por mi color de piel, mi complexión física, porque hablaba gangoso y tenía la lengua pegada. Al usar la máscara, todo eso desapareció. Por eso, cuando la perdí, sentí un dolor muy grande; ha sido el segundo momento más difícil de mi vida, superado únicamente por la muerte de mi padre”, compartió.
El esteta, quien se ha convertido en una figura del CMLL, lanzó un mensaje contra el bullying, pidiéndole a los jóvenes detener esto en las escuelas.
[Publicidad]
“Yo no lo hice, me equivoqué al no hablarlo con mis papás y lo pagué. Hablen con sus familiares, tengan confianza y busquen hacer alguna actividad para despejar la mente. Esto no debe de pasar más”, finalizó.
Únete a nuestro canal ¡EL UNIVERSAL ya está en Whatsapp!, desde tu dispositivo móvil entérate de las noticias más relevantes del día, artículos de opinión, entretenimiento, tendencias y más.
[Publicidad]










