Más Información
El América y los Pumas empataron (3-3) en un vibrante partido que tuvo de todo: goles, tarjetas, emociones y polémica.
Las Águilas, con demasiado ímpetu, vinieron de atrás y evitaron una derrota que los hubiera dejado, prácticamente, eliminadas.
Con una desventaja de dos anotaciones, al equipo de André Jardine le hubiera costado demasiado trabajo buscar la remontada en la vuelta, que se disputará el próximo domingo en el estadio Olímpico Universitario.
Sin embargo, en la recta final de los primeros 90 minutos, jugados en el Banorte, el conjunto azulcrema reaccionó y no desaprovechó la oportunidad de tener dos penaltis a su favor.
El árbitro central, Luis Enrique Santander, señaló dos penas máximas en contra de la escuadra de Efaín Juárez; la primera acción la tuvo que revisar en el VAR, pero la segunda ya no y la decretó sin dudarlo.
Como es habitual en un duelo tan pasional como el Clásico Capitalino, la controversia arbital se hizo presente.
Aunque, en esta ocasión, se robó todavía más los reflectores después de que terminara el encuentro en el Coloso de Santa Úrsula.
Las dos faltas señaladas dentro del área de los Pumas pasaron a segundo término cuando surgió el rumor de que la directiva auriazul tenía planeado presentar una queja formal ante la Comisión Disciplinaria por una supueta alineación indebida del América.
De acuerdo con información del reportero de ESPN, León Lecanda, la cúpula del Club Universidad Nacional estaría analizando protestar que las Águilas se habrían equivocado al momento de realizar tres sustituciones al mismo tiempo, durante la segunda parte, ya que uno de los cambios era, en un principio, la entrada de Thiago Espinosa por la salida de Miguel Vázquez.
Sin embargo, el cuerpo técnico azulcrema decidió modificar el nombre del futbolista que abandonaría el terreno de juego, luego de que Sebastián Cáceres activara el protocolo de conmoción.
Noticias según tus intereses
[Publicidad]












