Sergio Pérez (F1), Daniel Suárez (NASCAR) y Patricio O’Ward (IndyCar) son vistos como los estandartes del automovilismo mexicano. Cada uno de ellos brilla en su respectiva categoría y llena de orgullo a la afición tricolor.
Este trío de pilotos ha sido clave para el crecimiento y popularidad del deporte en el país, un fortalecimiento que viene acompañado de las grandes actuaciones.
“Nada más por estar donde están, son extraordinariamente buenos, porque no cualquiera puede estar en los lugares donde ellos pueden estar y brillando”, resalta Jimmy Morales, director de NASCAR México y de Escudería Telmex.

A lo largo de los años, el país ha producido pilotos que han corrido en todo tipo de categorías, como Fórmula Uno, NASCAR, IndyCar y WEC (resistencia), demostrando al mundo el gran talento que tiene México para el automovilismo.
Sin embargo, en este deporte el dinero pasa a ser factor importante para llevar más allá las cualidades de cada piloto.
“No tenemos duda de que tenemos una cuna de pilotos natos. Yo creo que el mexicano tiene el físico, las ganas, pero el problema es el soporte financiero, porque es muy cara la carrera. En categorías menores el retorno de inversión para las empresas es difícil de justificar, tienes que estar brillando”, analizó.
Contar con Checo, Pato y Dani en tres campeonatos de gran nivel hace que el deporte motor mexicano esté en su mejor momento: “No van de paseo, son pilotos que realmente van a ganar, bien competitivos los tres. Tenemos una época dorada”.