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"Miradas microscópicas de paisajes particulares". Ensayo mediatúrgico y paráfrasis escénicas sobre la ausencia es descrita por el director Luis Conde como una historia de historias, cúmulo de fragmentos y de piezas en la que un grupo de siete personas representa a quienes, fuera de escena, participaron en el proceso de creación de la obra desde diferentes áreas. De los siete performers, cinco están conectados en tiempo real a través de Zoom: la geógrafa Silvina Fabri en Argentina; la artista interdisciplinaria Brenda Vega en Ecuador; la actriz y dramaturga Jessica Rincón en Colombia; el actor y director Emanuel Moreno en Argentina, y el artista escénico Arny Ramírez en Perú. Las actrices en escena son Arely Villamar y Diana Castillo, ambas mexicanas. A la par, se plantean ciertos temas sociopolíticos de cada región.
Lo anterior implicó el uso de otras plataformas, softwers que permiten pasar la señal de Zoom al mapping de esta obra que produce Teatro UNAM, continúa Conde, quien se encargó, en compañía de la diseñadora escénica Auda Caraza, del dispositivo espacial, tanto en el lado virtual como en el presencial.

“Somos personas hablándole de tú a tú al espectador sobre la ausencia y la distancia”, abunda el director sobre esta pieza, cuya dramaturgia fue resultado del trabajo colectivo de artistas jóvenes y en la que no hay personajes, salvo un par de juegos ficcionales, guiños a obras de escritores como William Shakespeare, Edgar Allan Poe y Oliver Sacks.
“Lo que estamos planteando es un ejercicio de abolición de la distancia y, con eso, la ausencia que somos como grupo y de la que queremos hablar. De esto se desprende la ausencia en otros ámbitos que tienen que ver con lo personal, lo social y lo político”, dice.
Además hay mesas, explica, que pueden usarse por los espectadores si lo desean: “Las mesas representan los lugares de trabajo desde donde las cinco personas se conectan en tiempo real. Son una representación, una especie de reconstrucción antropológica que hicimos a través de fotos, usamos muchas, material documental que durante dos años, en el proceso de la obra, reunieron los integrantes del grupo; y se leerán cartas en las que se describen los espacios desde donde se conectan las personas del grupo”.
Una apelación, en otras palabras, a diferentes medios, que pasan por lo antropológico, lo museístico, lo teatral y lo poético “para hacer presente lo ausente”. No hace falta contar que el proyecto surgió durante la pandemia, algo que se nota en su exploración de la ausencia y la distancia. Es una pieza sustentada en lo autobiográfico pero “con ejercicios que juegan un tanto a la ficción”. La pieza puede verse los jueves y viernes, sábados y domingos en el Teatro Santa Catarina, en Coyoacán.
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