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Ingresé a la Facultad de Ciencias en 1967, parecía muy apolítica. En el movimiento estudiantil de 1968, tomó ímpetu con Gilberto Guevara y Marcelino Perelló como líderes.
En casa había la costumbre de acompañar a comer a mi padre, general, médico militar. Me advirtió no meterme y fui desobediente. Conformamos la Brigada Harakiri, responsable de informar y pedir apoyo en instalaciones resguardadas por el Ejército. Registramos nombres, domicilios y teléfonos.
A fines de septiembre sacó un papel y comenzó a leer los datos de los integrantes de la brigada, lugares visitados y al final un renglón me partió el alma: “Información del Estado Mayor, proporcionada por Marcelino Perelló”. Arriesgábamos la libertad y la vida, y fuimos traicionados. Informé a mis compañeros y dejamos el movimiento decepcionados. Nos salvó de estar en Tlatelolco días después.
Sin clases y fuera del activismo estudiantil, acompañé a mi amigo Francisco Gómez Mont a visitar a su papá. Preguntó por qué no había estudiado Medicina, confesé que me mareaba ver sangre. Dijo que a él también y era médico. Me regaló el libro de Fisiología de Guyton. Me enamoré y decidí que quería ser médico. Solicité cambio de carrera.
Después de primero, formamos el Grupo Asclepius. Era un grupo excepcional; en el Instituto Nacional de Cardiología le otorgaron Mención Honorífica Grupal, como uno de los más destacados que habían pasado por él. Tres de siete Menciones Honoríficas fueron a integrantes del Grupo.
En mi desempeño profesional, me dediqué a salud pública y educación. En el Internado Nacional Infantil fui director interino. En el Instituto Nacional para la Educación de los Adultos me desempeñé como delegado en Baja California Sur.
Asimismo, fui director general de Fomento de la Salud, firmante de la Carta de Santa Fe de Bogotá, Promoción de la Salud en América Latina, subsecretario de Regulación y Fomento Sanitario, impulsor de medicamentos genéricos y médicos adjuntos a farmacia, firmante del MOU (Canadá, EU y México) de regulación sanitaria. Además formé parte de la delegación de México ante el Grupo Intergubernamental para el Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco.
En el IMSS, fungí como titular de la División de Bienestar Social, donde elaboramos el Plan Gerontológico Institucional 2006-2025. Fui también director general del Instituto para la Atención y Prevención de las Adicciones en la Ciudad de México (IAPA) y hoy día me desempeño como director del Área de Adicciones en la Fundación Gonzalo Río Arronte I. A. P.
Con Fundación UNAM apoyamos a la Facultad de Psicología. Se impartieron módulos teóricos y prácticos para detección temprana e intervención breve en adicciones. 816 horas de especialización, cuatro series de evaluación presencial de ejecución de habilidades por observación directa; 620 licenciados en Psicología concluyeron su posgrado como especialistas en Promoción de la Salud y Prevención del Comportamiento Adictivo, con título y cédula; 2 mil 200 participantes tienen su diploma o constancia de participación (230 horas). Se formaron 52 asesores de cursos a distancia y se brindó atención a 3 300 usuarios de drogas en los UNEME-CAPA en el territorio nacional. Se elevó la calidad de la atención profesional y se implantó un modelo de atención. El Retorno Social de la Inversión (RSI) ex post se calculó en 12.75 X.
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