Más Información

INE añade identidad no binaria y la palabra “indígena” en la nueva credencial para votar; estos son los cambios

Añorve reporta el asesinato de Claudia Ivett Rodríguez, líder seccional del PRI en Guerrero; exige investigación y resultados

Guerra en Medio Oriente tendrá efecto corto en México, dice Hacienda; hay mecanismos para proteger combustibles

Precio del diésel supera 30 pesos por litro en algunas estaciones; promedio nacional se ubica en 27.87 pesos

DEA felicita a México por incautar 270 kilos de fentanilo en Colima; destaca información clave para el operativo

Vinculan a proceso a Jared por el feminicidio de Kimberly, su compañera de la UAEM; le dictan prisión preventiva
Una serie de excavaciones arqueológicas en Dinamarca han arrojado luz sobre una feroz batalla que tuvo lugar en esa zona en el siglo I d.C. durante la expansión del Imperio romano , según un estudio publicado hoy en la revista PNAS .
Es de amplio consenso que la expansión hacia el norte de Europa del Imperio romano entre el siglo I a.C. y el siglo I d. C. estuvo marcada por batallas campales con tribus germánicas.
Sin embargo, la escasez de restos humanos bien conservados en supuestos campos de batalla ha obstaculizado la comprensión de la naturaleza de los combatientes, el armamento y las prácticas del campo de batalla.
La investigadora Mette Løvschal , de la universidad de Aarhus en Dinamarca , lideró las excavaciones realizadas entre 2009 y 2014 en los humedales de Alken Enge, en el valle del río Illerup de ese país nórdico.
Løvschal y sus colegas hallaron casi 2 mil 100 huesos humanos y fragmentos de huesos en más de 75 hectáreas del área analizada, unos restos datados entre el 2 a.C. y el 54 d.C a través de análisis de radiocarbono.
Además de la gran cantidad de los restos humanos encontrados, el equipo descubrió armas, como puntas de lanza, cuchillos, un hacha y espadas y fragmentos de escudos, signos evidentes que apuntan a una batalla campal.
Los fragmentos de huesos humanos, que representan a 82 individuos, en su mayoría hombres adultos, presentan marcas de trauma antes y alrededor del momento de la muerte, así como fisuras dentales causadas por zorros, perros y lobos.
En conjunto, estas evidencias sugieren un conflicto armado a gran escala por una población estimada de alrededor de 380 hombres jóvenes, que sufrieron lesiones en el combate, lo que respalda las versiones anteriores de destreza militar del Imperio romano en el norte de Alemania.
Por último, el descubrimiento de marcas de corte en huesos y ensambles óseos apunta a que los huesos pudieron haber sido recogidos y tratados en el período posterior a la batalla, sugiriendo la posibilidad de un ritual en la eliminación de restos humanos, según concluyeron los autores.
nrv
Noticias según tus intereses
[Publicidad]
[Publicidad]








