La danza de Pascola y Venado de Sonora corre riesgo tras la disminución de capullos de mariposa, los cuales son utilizados para elaborar un elemento de esta tradición.

A través de un comunicado del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) se detalló que el son que se realiza en la tarde, al oscurecer, el ténabari es más que un capullo de mariposa, cuya tradición unifica pueblos como el yoeme ( yaqui ), yoreme ( mayo ), makurawe ( guarijío ), o´odham ( pápagos ), comcáac ( seri ), o´ob ( pima ),odami ( tepehuano del norte ) y rarámuri ( tarahumaras ).

Esto se debe a que es el único elemento identitario, dijo el antropólogo del INAH José Luis Moctezuma Zamarrón , quien ha estudiado esta pieza junto a la bióloga Noemí Bañuelos Flores , del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), y Trinidad Ruiz , coordinadora de la zona sur de la Dirección General de Culturas Populares.

Ruiz indicó que la diferencia entre los mayo y los yaquis es que estos últimos usan un metro de capullos en los tobillos para que se escuchen las pisadas en la ejecución de la danza.

Danza tradicional corre peligro por disminución de capullos de mariposa
Danza tradicional corre peligro por disminución de capullos de mariposa

Los capullos de mariposa son un  elemento primordial para la danza de Pascola y Venado. Foto Mauricio Marat INAHJPG

Detalló que una de las causas del alejamiento de la mariposa cuatro espejos es ocasionada por la extensión de áreas de cultivo en los valles mayo y yaqui, debido a la aplicación de fungicidas y herbicidas .

Otro de los factores es que estos sacos han adquirido en tiempos recientes una importancia económica.

Ante esto han surgido iniciativas que buscan detener la pérdida de saberes relacionados con los ténabari a través de ldesarrollo de mariposarios comunitarios, como ha sucedido en comunidades yaqui, como la Tórim .

Danza tradicional corre peligro por disminución de capullos de mariposa
Danza tradicional corre peligro por disminución de capullos de mariposa

La sonoridad producida con cinco o seis piedritas de hormiguero al interior de los capullos, simboliza el ruido de los habitantes del monte. Foto Mauricio Marat / INAH

Otros de los proyectos de rescate es un mariposario en Cócorit , que entró en funciones este año y ya tiene una reproducción de capullos.

El proyecto más avanzado de los mayo es un mariposario instalado en el Centro de Cultura Mayo Blas Mazo , en El Júpare, bajo cuidado de la comunidad y a cargo del promotor cultural Antolín Vázquez.

Los ténabari son creador a partir de una búsqueda de capullos vacíos que hacen los artesanos. Antes de desprenderlos se asegura que la mariposa ya los haya abandonado y eligen piedritas con las que los rellenan.

nrv

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