En el hay una historia que poco se cuenta, pero que es fundamental para entender las primeras etapas de la industria en el país: la vida y obra de María Herminia Pérez de León (Ciudad de México, 1893), conocida en el mundo del espectáculo como Mimí Derba, quien fue vedette, escritora, guionista y la primera directora de cine que tuvo México.

De Mimí Derba, sorprendentemente, poco se ha escrito. En 2024 se publicó su primera biografía, de la pluma del ensayista Ángel Miquel, titulada Mimí Derba. Biografía de una artista (Universidad Autónoma del Estado de Morelos, 2024), así como algunos ensayos por parte de la Filmoteca de la UNAM y la . Para compensar ese vacío, es que la escritora Ana Romero (Michoacán, 1975), publica DIVA. La primera directora del cine mexicano (Grijalbo), una novela inspirada en la vida y obra de Mimí Derba.

En entrevista con EL UNIVERSAL, Romero da más detalles de su proceso documental para construir el relato de su novela, y señala que la figura de Derba merece más reconocimiento en el cine nacional y en la historia del séptimo arte en México.

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Mimí Derba con Roberto Cañedo en Salón México (1949) , dirigida por Emilio “El Indio” Fernández. Foto: Filmoteca UNAM
Mimí Derba con Roberto Cañedo en Salón México (1949) , dirigida por Emilio “El Indio” Fernández. Foto: Filmoteca UNAM

Cabe resaltar que a Mimí Derba se le señaló de tener un amorío con uno de los líderes de La banda del automóvil gris, así como de tener relación íntima con Pablo González, un líder revolucionario.

De su supuesta relación con el líder de La banda del automóvil gris se desprendieron rumores y chismes que poco a poco mermaron su carrera en el cine. Sin embargo, esa es solamente una cara que se conoce de una historia compleja, conformada de éxitos, ascensos, caídas y fracasos.

De ser una reconocida vedette y estrella del teatro, Mimí Derba pasó a ser fundadora de la compañía Azteca Films, la cual produjo cinco películas: En defensa propia, Alma de sacrificio, La soñadora, En la sombra, y La tigresa, todas realizadas en 1917. En esta última, Derba dirige y actúa, convirtiéndose en la primera mujer directora de la historia de México, además de ser guionista de dos de esas cintas.

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Derba en sus primeros años como actriz; después estuvo en el ojo público y mediático por chismes y rumores de su obra y vida personal. Foto: Filmoteca UNAM
Derba en sus primeros años como actriz; después estuvo en el ojo público y mediático por chismes y rumores de su obra y vida personal. Foto: Filmoteca UNAM

La polémica

Ana Romero explica que, para realizar la novela se documentó a fin de conocer a profundidad la vida de Mimí Derba. Una fuente importante fue la biografía de Miquel, sin embargo, también recurrió a la Hemeroteca Nacional para leer, de primera fuente, sobre la vida de la actriz.

“Yo llegué a la investigación sabiendo un poco, ya sabía que se le ligaba mucho a un general revolucionario, Pablo González, y que éste siempre estuvo ligado a La banda del automóvil gris; ya iba como con esa conciencia. Pero, en todo lo que leí, quise comprobar esa versión, y en ningún momento lo logré”, recalca la escritora.

Para Romero, la prensa, la nota roja, el ambiente posrevolucionario y las tensiones políticas en las que también la producción del cine estaba, provocaron el descenso de la carrera de Mimí Derba.

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La actriz destacó en el México
posrevolucionario. Foto: Filmoteca UNAM
La actriz destacó en el México posrevolucionario. Foto: Filmoteca UNAM

“Fueron meramente infundios, la pasaron a embarrar en muchas cuestiones, quedó embarrada de crímenes y de delincuencia y de una cosa bastante horrible, en la que yo no me quise meter, en la novela no vemos eso. Yo fui muy respetuosa del personaje y de sus circunstancias, y lo que me parece gravísimo es que, a causa de unos rumores, yo no sé si mal o bien fundados, pero rumores a fin de cuentas, se hayan cortado las alas a una mujer tan creativa, tan inteligente y maravillosa. Luego de eso, en la década de los 20, tuvo que irse al país”, explica la autora.

En los inicios del cine del siglo XX, es decir, de la propia industria del cine en México, Ana Romero identificó que, aun en el cine silente había procesos más equitativos para todas las personas que trabajaban en los sets de grabación.

“Me parece que había una unión entre los trabajadores que hacían las películas, era una cuestión comunitaria. Y es que, en esa época, que una mujer pudiera ser directora o productora era increíble, hablamos de una época posrevolucionaria en la que las mujeres podían hacer mucho en el cine, pero llegó el momento en que ya no pudieron, en que dejaron de tener relevancia en los sets”, relata.

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En DIVA, Romero intenta establecer un equilibrio entre la mujer extravagante, dueña de los escenarios y de la cámara, con la mujer de familia. “Fue una mujer muy de su familia, quería mucho a su madre, tuvo dos hermanas y las dos fallecieron a causa de la Revolución, pero hubo un momento en que ella era el sostén de su casa, tenía que trabajar duro, era adorada, pero no era un ama de casa, eso me parece muy progresista para la época”.

La diva

¿Cómo explicar que Mimi Derba fuera una diva en esa época en la que el machismo era más explícito? Ana Romero respondió que era, simplemente, por la fuerza de voluntad de la actriz.

“Hizo todo lo que le dijeron que las mujeres no debían hacer, hizo todo lo que quiso y aparte le salió bien, pero le dijeron de todo, que era una prostituta, que era lo peor que se puede decir de una mujer, y esas críticas afectaron; la criticaron muy duro, ni siquiera veían lo que podía hacer, cuando estaba firmado por ella, escritos o dramaturgia, le tiraban tierra, pero ella no paraba por nada, es invaluable lo que hizo y más en su época, creo que era una fuerza de la naturaleza”, apunta la autora.

Luego de los éxitos, Derba desapareció unos años del ojo público y mediático por chismes y rumores que la prensa publicaba sobre su obra y vida personal. En 1932 regresa a las pantallas en la película Santa, de Antonio Moreno. En ese momento se convirtió en “abuela del cine mexicano”.

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“Regresa como la gran madre del cine nacional, con porte, de forma elegante, y participa en la Época de Oro del Cine Mexicano, luego de ser estrella del teatro y del cine silente, ya no es protagonista, se convierte en actriz de reparto pero sus papeles sostenían las películas; los directores hablaban maravillas de ella por su disciplina, talento y dedicación”, dice Romero.

Mimí Derba falleció el 14 de julio de 1953. En total, entre producción, guiones y actuación, participó en 74 películas. “Su funeral no fue muy vistoso, como tendría que haber sido, porque este país es muy desmemoriado. Creo que el cine mexicano la olvidó desde antes de morir, eso me parece muy triste”, reflexiona la autora.

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