El lunes se llevó a cabo la marcha Ni una menos, en la que un grupo de mujeres encapuchadas realizó pintas en esculturas y pedestales que están sobre Paseo de la Reforma, así cómo en el Hemiciclo a Juárez.

Horas más tarde, un grupo de trabajadores del gobierno de la Ciudad de México realizó trabajos de limpieza en esas esculturas catalogadas por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). Sin embargo, la restauradora Mariana Grediaga, quien forma parte del proyecto de mantenimiento sobre el conjunto escultórico de Paseo de la Reforma que inició la Secretaría de Obras y Servicios capitalina, señaló que hubo una mala limpieza.

“Después de la marcha se hizo una limpieza y se dañaron los pedestales porque se utilizaron productos muy agresivos que incluso no se enjuagaron bien. Ahora no solamente tendremos que hacer una limpieza integral de los grafitis o pintura sino de todos los pedestales”, declaró Grediaga en entrevista con EL UNIVERSAL.

Las pintas se realizaron en esculturas y sus pedestales con aerosol y para retirarlas se utilizó un gel que Mariana Grediaga denominó como antigrafiti y de uso comercial.

“Ese gel es un producto que el INAH no recomienda. El problema de esos productos es que ataca el silice ( mineral que se encuentra en las piedras), lo disuelven y lo comienzan a debilitar”, explicó.


La restauradora agregó que ya le habían informado que ella, junto con su equipo de especialistas en restauración, realizarían la limpieza en los pedestales de las esculturas, pero después se dieron cuenta que los trabajos ya habían comenzado.

“Tengo entendido que alguien en el gobierno de la Ciudad de México pidió que se hiciera esa limpieza, pero es muy extraño porque ya nos habían dicho que la hiciéramos nosotros, pero no nos llamaron”.

Grediaga señaló en un pedestal ubicado en el camellón de Paseo de la Reforma casi esquina con calle Nápoles, cómo había restos de ese material: “Son manchas blancas que quedaron porque no se enjuagaron correctamente. (Sin embargo) sí es algo que tendrá solución”.

En un recorrido se pudo constatar que del tramo de la Columna de la Independencia hasta el cruce de Paseo de la Reforma e Insurgentes, hay al menos cinco pedestales de esculturas con marcas blancas, similares a las que señaló la restauradora Mariana Grediaga.

Varios pedestales fueron golpeados por las manifestantes con martillos, algunos pedazos fueron recolectados por la restauradora, quien aseguró, después serán devueltos a su lugar de origen.

María del Carmen Castro, coordinadora de Conservación del Patrimonio Cultural, dijo que el INAH no fue notificado de la decisión de las autoridades de la Ciudad de México. Por ello se solicitó a la Secretaría de Obras la información de quién autorizó el uso de esos geles, pero indicó que es un tema que atiende el gobierno de la ciudad; a su vez, esta última instancia dijo que corresponde a la Secretaría de Cultura capitalina. Ninguna de las tres instituciones respondió.

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