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yanet.aguilar@eluniversal.com.mx
De primera intención, endemoniadamente personales y aun sin quererlo muy emotivos, los 34 textos que reúne Tiembla, la antología de testimonios de escritores, periodistas y cronistas que vivieron los sismos de septiembre de 2017, es un registro polifónico y poliédrico, es el inicio de una conversación, no el punto definitivo porque para ser el punto definitivo se requiere que transcurra el tiempo.
“Para resolver la narrativa definitiva alrededor del terremoto se necesita por lo menos dos años, no sólo para medir cómo se organizó o reorganizó la sociedad civil, cómo se ciudadanizó la protesta, qué nuevas políticas públicas hay y si las hubieron, cuáles son las consecuencias existentes de los sismos y qué nuevos planes hay a futuro para tratar de reducir el impacto de los desastres”, señala Diego Fonseca.
El periodista, escritor y editor argentino que hizo la selección y edición de Tiembla (Almadía/ Fondo Ventura) convocó a escritores mexicanos para que escribieran textos que sirvan para iniciar el proceso de duelo. Dice que aún es pronto para trabajar textos de investigación.
“No puede ser un libro sobre políticas públicas porque para ello necesitaríamos más tiempo, no puede ser sobre la ciudadanización de la protesta civil porque para eso necesitaríamos que la sociedad civil se exprese y no se ha expresado, no puede ser un libro sobre la corruptela alrededor porque ni siquiera terminan las investigaciones, no puede ser un libro sobre qué ha sucedido con las familias porque no se ha resuelto la ayuda a las familias. Es un working progress, el terremoto sucedió el 7 y el 19 pero no ha terminado”, señala el también autor de Hamsters y Hacer la América.
Diego Fonseca asegura que el libro en el que colaboran 34 escritores, entre ellos Juan Villoro, Cristina Rivera Garza, Antonio Ortuño, Martín Solares, Fernanda Melchor y David Miklos, intenta en realidad matar a la muerte porque ha habido vida en medio de todo. “Es una celebración de la vida, no es un llanto alrededor de la muerte. Es un intento de aquellos que quedamos vivos... cómo le hacemos para vivir con la inconciencia y la terquedad, de seguir habitando encima de esta serpiente que culebrea por debajo de la tierra sobre un lago seco hecho de arena, enrrollado de volcanes activos”.
Lo que más lo sorprende es que no haya todavía una discusión posible de políticas públicas “o que el tema no esté dentro de las candidaturas presidenciales, porque cómo el Estado planea ayudar a que estos eventos que volverán a suceder tengan el menor impacto posible, esas discusiones no están en ningún lado, más allá de prometer ayudar a las familias que han sido impactadas por este terremoto, a veces al gobierno le parece suficiente, sin embargo qué hacemos con el futuro”.
Tiembla tiene causa; todas los ingresos por las ventas del libro se destinarán a la campaña de reconstrucción ¡Tejamos Oaxaca!
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