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Acapulco.— José Ángel López Hernández tiene 10 años, toca el clarinete en la Orquesta y Coro Infantil y Juvenil Renacimiento, en Acapulco, Guerrero. Vive en El 30, pequeño poblado a la orilla de la carretera federal Acapulco-México, donde la violencia y delincuencia organizada han marcado su historia.

Su madre, Ana Iris López Hernández, hace un esfuerzo increíble para que José Ángel no deje sus clases de música en la colonia Renacimiento por una razón que le es preponderante: la prevención. “Me amarro las tripas para que me alcance traerlo todos los días a sus clases. Ya ve la fama que tiene El 30, así que prefiero que tenga en las manos un instrumento que un arma”, dice.

Ella está consiente del contexto en que está creciendo José Ángel y trata de evitárselo. Busca que su hijo tenga otra alternativa: De lunes a viernes lo lleva a los ensayos a esa colonia, a media hora de su pueblo. Diario paga 68 pesos en el taxi colectivo. Al mes gasta mil 360 pesos, lo que hace un boquete a su quincena como trabajadora administrativa en una primaria en la comunidad Nuevo Ejido, en la zona rural del puerto. Para cubrir ese hueco en su gasto hace manualidades: piñatas, letreros, rotula folders.

La resistencia de Ana Iris está ligada a los buenos frutos que le ha traído la orquesta a José Ángel. Ahora el niño tiene un comportamiento distinto: es disciplinado, ordenado y, en la escuela, su rendimiento aumentó.

Por eso, mientras José Ángel no pierda el interés en el clarinete, afirma Ana, hará lo que esté en sus manos para que siga en la orquesta.

Una semilla en el desierto. La Orquesta Infantil y Juvenil Renacimiento se fundó en 2012, uno de los años más violentos del país, desde que el gobierno federal comenzó la “guerra” contra el narco.

Ese año, en Guerrero asesinaron a 2 mil 310 personas, según el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública; en Acapulco ocurrieron más de la mitad: mil 170 homicidios dolosos. Desde entonces, el puerto se convirtió en uno de los lugares más violentos: en una década no ha dejado de ocupar uno de los tres primeros lugares en homicidios en el país.

La orquesta llegó en el gobierno de Ángel Aguirre Rivero, y Alejandra Frausto era la titular de Cultura en el estado —ahora es la propuesta del Presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, para dirigir esa cartera a nivel nacional—.

El proyecto de la orquesta llegó a Acapulco con el mismo propósito con el que fue concebido en Venezuela: generar espacios de armonía en medio de una problemática social, como la violencia.

La colonia Renacimiento es el mejor escenario, ya que es la más insegura del municipio más violento de Guerrero. El año pasado, la Comisión Nacional de Seguridad presentó un informe de las 20 colonias más inseguras de Acapulco. Renacimiento encabezó la lista.

“La orquesta tiene un objetivo primario y ese no es generar buenos músicos sino buenas personas a través de la música”, dice Olimpo Pineda Casas, director de la Orquesta Infantil y Juvenil de esa colonia.

Explica que la orquesta no busca crear músicos profesionales, sino que los chicos tengan herramientas y técnicas suficientes para seguir estudiando música en otros sitios. “El objetivo es tenerlos ocupados, que no anden en las calles, luego se piensa en desarrollar una habilidad o descubrir sus talentos”.

Cuenta que la orquesta ha dado resultados: hay varios muchachos estudiando e Toluca, Morelia, en la Ciudad de México en los conservatorios; otros han formado sus grupos musicales y de eso viven.

También, añade, los resultados se expandieron a los padres: “Unos no dejan de apoyar a sus hijos, cuando al principio era asépticos, ahora nos dicen que están orgullosos y eso es importante, porque no sólo tenemos a un niño ocupado sino también a un padre entusiasmado”.

Las enseñanzas. José Ángel no sabe aún si quiere ser músico profesional o científico. Por ahora quiere continuar en la orquesta.

Dice que sus profesores le han enseñado la disciplina y la persistencia. “Cuando llegué, otros estaban más avanzados, yo no podía tocar rápido, pero mi profesor me ayudó hasta que pude y eso me gusta”, cuenta José Ángel.

Es un niño aplicado, que ha tomado la disciplina de la orquesta, pero que en su día a día hay violencia, hombres armados y balaceras. Asegura que no tiene miedo y que ya se acostumbró a ver hombres con rifles sin que nadie les diga nada.

Más ejemplos. Tras su primer año, la orquesta se convirtió en el Sistema Estatal de Orquestas Infantiles y Juveniles Renacimiento. Seis años después, ya son casi 10 las orquestas y coros en todo Guerrero.

A la orquesta Renacimiento le siguió la de la colonia Bonfil. El plan era que ésta se estableciera en el centro de Acapulco, pero el asesinato de dos españolas reorientó el proyecto hacía allá para intentar minimizar el impacto en la imagen del puerto.

También hay en Puerto Márquez, en la Colosio, Casitas, todas en Acapulco, y también en Iguala, Chilpancingo, en Zihuatanejo y la Costa Chica: Ometepec y Xochistlahuaca.

El sistema ha crecido, pero no lo suficiente ni al ritmo que debería. Hoy hace falta un coordinador y no cuenta con el financiamiento del gobierno federal.

Pineda explica que hubo problemas y que la dirección de Fomento Cultural del gobierno federal se
deslindó del proyecto. Por años, el estatal lo ha mantenido, pero con muchas dificultades. En estos días, dice, se está gestionando el regreso de la dirección de Fomento Cultural a la coordinación del proyecto.

Esas dificultades fueron, cuenta Pineda, por ejemplo que en febrero pasado se tuvo que haber inaugurado el edificio de la orquesta Renacimiento, pero eso no ha ocurrido, la obra está en 80%. A un así, los chicos ya toman clases ahí.

Pero un problema permanente es el de los salarios de los profesores. En temporadas han tenido que dejar de cobrar por hasta seis meses.

“Al final si te pagan, así tarden tres, cuatro o hasta seis meses, te pagan”, dice Olimpo y advierte que a todos los profesores desde que los contratan, les avisan de los posibles retrasos. “Ni el gobierno federal ni el estatal tienen presupuestados los pagos; van tomando de aquí, de otro lado, para pagar”.

—Esa incertidumbre ¿no pone en riesgo el proyecto?

—No, para algunos profesores esta orquesta es su único sustento.

El Sistema de Orquesta y Coros Infantiles y Juveniles Renacimiento está pensado para que siga creciendo; hay un proyecto para que se funden otras más en la región de la Tierra Caliente, una de las más violentas de Guerrero, y la Montaña, una de las más pobres.

Por ahora tienen dos trabas. Una: los profesores están escasos y dos: no hay dinero, algunas de las orquestan han tenido que modificar el modelo y sólo aceptar a 40 chicos por la falta de recursos.

Olimpo Pineda, sin embargo, tiene una esperanza: que la futura secretaria de Cultura del gobierno federal, Alejandra Frausto, voltee los ojos hacia Guerrero, hacia el proyecto que ella misma comenzó.

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