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Hace 324 años el tifus cobró la vida de Sor Juana Inés de la Cruz , máxima exponente de la literatura hispanoamericana del siglo XVII y la última gran poeta del Siglo de Oro español .
Sus letras, destacadas junto a las de Juan Ruiz de Alarcón y Carlos de Sigüenza y Góngora , son de lo más brillante de la Nueva España , en lo lírico adscritas al barroco español y en lo dramático va de lo religioso a lo profano, de acuerdo con un comunicado de la Secretaría de Cultura.
Se considera que Sor Juana Inés de la Cruz nació en San Miguel Nepantla el 12 de noviembre de 1651 . La llamada "Décima musa" exploró todos los conocimientos de su época y desde pequeña, a la edad de tres años, aprendió a leer y escribir, siendo cinco años después cuando escribió sus primeros versos.
Por su capacidad intelectual Sor Juana fue dama de honor de la esposa del virrey Antonio Sebastián de Toledo y apadrinada por los marqueses de Mancera. Sin embargo dejó la vida de la corte para ingresar a un convento en 1669 en busca de conocimiento.
"Hombres necios que acusáis a la mujer sin razón, sin ver que sois la ocasión de lo mismo que culpais", escribió la poeta en uno de sus versos más conocidos. Su poesía destaca por una deslumbrante belleza sonora, ingenio refinado y profundidad filosófica.
En la dramaturgia escribió "Los empeños de una casa" y "Amor es más laberinto"; además compuso tres autos sacramentales: San Hermenegildo, El cetro de San José y El divino Narciso, este último incluye villancicos de calidad lírica excepcional.
Sus restos descansan debajo de la iglesia del templo de San Jerónimo, donde hoy está la Universidad del Claustro de Sor Juana.
nrv
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