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Fonca: ocho meses de escándalo

La llegada de Bellatin fue aplaudida por la comunidad de creadores mexicanos, sin embargo pronto comenzaron a cambiar los rumbos del organismo

Fonca: ocho meses de escándalo
Roberto Frías coordinador general del Fonca escucha reclamos de asistentes al foro de consulta para la comunidad artística en la Biblioteca de México el 12 de marzo. Foto: archivo El Universal
Cultura 15/08/2019 19:52 Yanet Aguilar Sosa Ciudad de México Actualizada 20:07

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En poco más de ocho meses, desde aquella noche del 3 de diciembre de 2018, cuando el escritor Mario Bellatin fue anunciado como parte del primer equipo de colaboradores de la secretaria de Cultura federal para ocuparse del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (Fonca), ese organismo cultural ha vivido en un vaivén constante.

Al principio todo marchaba con gran ánimo. La llegada de Bellatin al Fonca, fue aplaudida por la comunidad de creadores mexicanos que recibieron con entusiasmo la decisión de que un escritor tomará las riendas de este organismo que, desde marzo de 1989, tiene como tareas apoyar la creación y la producción artística y cultural de calidad; promover y difundir la cultura; incrementar el acervo cultural, y preservar y conservar el patrimonio cultural de la nación; sin embargo pronto comenzaron a cambiar los rumbos.

Para el mes de enero, la política de austeridad comenzó a hacer mella en el Fonca al igual que en otras instituciones; trabajadores denunciaron despidos injustificados, falta de definición laboral e incluso conclusión de programas vitales como Jóvenes Creadores; al que pronto se sumó el rumor de la cancelación de estímulos y becas.

Mario Bellatin anunció una transformación del Fonca y cambios en las dinámicas para que los creadores pudieran acceder a las becas; a principios de febrero, en entrevista con EL UNIVERSAL, Bellatin ya anunciaba la presentación del nuevo Fonca con el argumento de que debían acabar los lujos y privilegios de los que gozaban los becarios.

A principios de marzo, cerca de 60 agrupaciones, entre las que se enconntraban Tambuco, Barro Rojo, Contempodanza, Delfos, Seña y Verbo, La Casa del Teatro y El Milagro; así como más de 180 creadores como Gabriela Ortiz, Guillermo Heras, Hernán Lara Zavala, Ana Clavel, Daniel Giménez Cacho, José Luis Barrios, Eduardo Antonio Parra, Ernesto Lumbreras, Laura Emilia Pacheco, Larry Tremblay, Malva Flores, Mario Espinosa, Flavio González Mello y Anamari Gomís, entre otros, firmaron una carta en la que cuestionan el intento de destruir al Fondo Nacional para la Cultura y las Artes.

El descontento llegó a tal nivel que el entonces subsecretario de Desarrollo Cultural de la Secretaría de Cultura, Edgar San Juan encabezó un encuentro con la comunidad artística en la Biblioteca de México, esos diálogos, a los que no acudió Mario Bellatin, se convirtieron en un enfrentamiento de creadores con las autoridades, quienes al presentan su “diagnóstico” señalaron que las becas del Fonca estaban sólo beneficiado a los creadores de la colonia Condesa.

Esa misma noche, en una entrevista vía WhatsApp con EL UNIVERSAL, Mario Bellatin dijo que él no había visto ninguna necesidad en acudir a escuchar a los creadores, que tenía las grabaciones del encuentro, y que no podía continuar con la conversación porque iba manejando.

Nadie alertó al escritor de Salón de belleza sobre la disculpa por su inasistencia que había dado a los creadores Edgar San Juan, cuando señaló que Bellatin no había ido por problemas de salud. Su ausencia enardeció más a los creadores, entre los que se encontraban Álvaro Uribe, Estela Leñero, Emiliano Monge, Luisa Huertas y Lourdes Pérez Gay.

El 12 de marzo, la presión fue tal que Mario Bellatin anunció su renuncia “por motivos de salud” solo tres meses después de su llegada. Al relevo llegó Marina Núñez Bespalova, la actual subsecretaria de Desarrollo Cultural, quien se desempeñaba como asesora de la secretaria de Cultura y tomaba el Fonca como Encargada de despacho. Núñez Bespalova llegó a calmar las aguas y apagar el fuego.
 

Todo fue mejorando; sin embargo, el 12 de junio, la senadora Jesusa Rodríguez le atizó al fuego. Durante una charla con estudiantes de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, la morenista señaló que siempre había estado en contra de las becas y que el Fonca debería desaparecer.

"Desde que se crearon las becas del Fonca, desde el primer día, critiqué las becas del Fonca y a los artistas, que se han sumado a esas becas, lo he hecho siempre y lo voy a seguir haciendo", señaló la legisladora, quien dijo que el arte no debería estar subsidiado y que los artistas deberían mantener su independencia.

Tras los dichos de Jesusa Rodríguez, varios artistas salieron a la defensa de las becas, entre ellos Isaac Hernández, bailarín principal del English National Ballet (ENB) y primer mexicano en ganar el premio Benois de la Danse.

Días después, el la Agencia Notimex elaboró un reportaje titulado “Fonca: entre la opacidad y el despilfarro” en el que señalaba los nombres de creadores que según la agencia han vivido por más de 18 años recibiendo la beca del Fonca. La respuesta de la comunidad no se hizo esperar y escritores y artistas visuales salieron a señalar el valor de las becas del Fonca y los productos culturales que han realizado gracias a ellas.

La mañana de este jueves Marina Núñez Bespalova dejó de ser la encargada de despacho para ocupar la Subsecretaría de Desarrollo Cultural de la Secretaría de Cultura federal; y ahora la historiadora y editora Adriana Konzevik Cabib fue designada como secretaria Ejecutiva del Fonca
 

fjb
 

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