Aunque la Cuarta Sección del Bosque de Chapultepec tiene un poco más de actividad, gracias a la Cineteca Nacional y al Cablebús, la Bodega Nacional sigue pendiente. Se trata de un proyecto ambicioso, pues albergará más de 60 mil obras de arte que resguardan los museos del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL). Su complejidad y delicado fin ha hecho que el proceso para su apertura se aplace en múltiples ocasiones: fue anunciada en 2019, en 2024 su construcción tenía retrasos; para 2025, cuando inauguró por segunda ocasión la Cineteca, la Bodega seguía sin fecha de apertura y la razón fue que ese año “llovió de manera inusitada”, de acuerdo con la secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza. A finales de ese año se dijo que la apertura ocurriría en febrero de 2026, pero ese mes se recorrió la fecha a marzo. Hoy sigue sin abrir.
En 2022, cuando este diario entrevistó al arquitecto Mauricio Rocha, se reportó que la inversión total del proyecto sería de 500 millones de pesos, pero con el paso de los años y los cambios en su financiamiento —al inicio el presupuesto provenía del gobierno de la Ciudad de México y luego se incorporó el de la Secretaría de Cultura federal— la cifra aumentó y cerró en mil 202 millones pesos, reportó la Secretaría de Cultura.
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El 25 de mayo de este año parecía que había progreso en la apertura de este conjunto de 13 edificios, que antes eran fábricas de cartuchos y que Mauricio Rocha acondicionó para su nuevo fin. Ese día, en el Diario Oficial de la Federación (DOF) se anunció que se cambiaba el domicilio oficial del Centro Nacional de Conservación y Registro del Patrimonio Artístico Mueble (Cencropam), que actualmente está en San Ildefonso no. 60 en el Centro, a la Bodega Nacional. Eso significa que a partir de ese momento “todos los escritos, notificaciones, oficios, acuerdos, citatorios, correspondencia, requerimientos, trámites, servicios y cualquier otra diligencia relacionada con los asuntos tramitados ante las oficinas del Centro deberán presentarse en el domicilio referido”, se indica en el DOF.
Sin embargo, a tres meses de la entrada en vigor de ese nuevo domicilio, la Bodega sigue sin actividad. En un recorrido realizado por EL UNIVERSAL se pudo constatar el escaso movimiento en el lugar, incluso en horas laborales. Apenas dos empleados llegaron al lugar para registrar su entrada, mientras se identificaron a cinco guardias vigilando el lugar.
Aunque se dedicará a almacenar obras del INBAL, así como colecciones privadas y talleres de Cencropam, el lugar tendrá espacios a los que el público podrá acceder, como un auditorio, una cafetería, tienda/librería, mediateca/biblioteca, galería y bodega visitable. Justo en esta última ya se puede ver el texto de sala que dará la bienvenida a los visitantes, pero aún está cerrada.
Uno de los guardias de seguridad explicó que la mudanza ya comenzó, pero que no tienen fecha de conclusión. Detalló que algunos empleados ya empezaron a trabajar en el lugar y se han mudado algunas obras de arte, pero “todavía falta mucho”.
La Bodega se ve casi terminada, aunque aún se realizan algunos trabajos de obra en los techos de los pasillos que unen a los edificios, así como en un pasillo a un costado de la librería, donde se pueden ver materiales de construcción como losetas, tierra y tubos. Un empleado del área de limpieza fue quien señaló que como todavía se seguían trabajando algunos detalles de los edificios, aún no pueden abrir.
¿En qué punto se encuentra la mudanza de Cencropam a la Bodega Nacional? “Yo diría que en un 60%”, dijo en una breve entrevista Alejandra de la Paz, directora del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), el sábado pasado, durante la inauguración de la exposición Narrativas de lo alternativo en el MAM en el Museo de Arte Moderno.
La funcionaria detalló que más que traslado de trabajadores, ya se movieron algunos talleres del Centro que ya se encuentran en el lugar, como los de Biodeterioro y Mural.
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“Hemos privilegiado el movimiento de obra, eso es lo que nos ha tomado más tiempo para hacerlo paulatinamente y cada museo tenga oportunidad de trabajar en la ubicación de sus obras en las distintas bodegas que corresponden a distintos soportes, como pintura, papel, todo lo de escultura ya está movido”, explicó la funcionaria y detalló que ya se mudaron obras del Museo de Arte Carrillo Gil y casi se concluye el traslado de acervos del Museo de Arte Moderno, del Museo Nacional de Arte, del Museo Mural Diego Rivera y del Museo Casa Estudio Diego Rivera y Frida Kahlo.
De la Paz también indicó que la exposición de escultura que estará en la Galería y las obras de la Bodega visitable ya están montadas, por lo que “hay muy buen avance”.
Cuando se le preguntó cuándo inaugurarán estos espacios, la directora del INBAL prefirió no dar una fecha concreta y añadió que no tienen prisa, pues es una mudanza delicada.
“Espero que este septiembre puedan darse los movimientos de los talleres. El Cencropam es un sitio de trabajo continuo, entonces tenemos que ser cuidadosos con que la mudanza no interfiera procesos. Vamos avanzando a buen paso, con la calma y cuidado que requiere el traslado de muchísimas obras”.
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Los trabajadores de Cencropam continúan laborando en el que fue el Templo y Colegio de San Pedro y San Pablo —donde Roberto Montenegro pintó los primeros murales de lo que después se conocería como el movimiento artístico del Muralismo mexicano—, incluso en sitios web del INBAL aún se conserva su antigua dirección.
Alejandra de la Paz señala que lo publicado en el DOF sólo formaliza el cambio administrativo de la dirección, pero que no significaba una fecha oficial para que los más de 100 empleados de Cencropam operen desde la Bodega Nacional.
Además de la mudanza, falta nombrar a un Coordinador de la Bodega Nacional: “Queremos que haya un coordinador porque el Cencropam tiene tareas muy específicas (movimiento y cuidado de obra) y la Bodega tendrá espacios abiertos al público, por lo que requiere un equipo de mediación”.
También está pendiente saber el presupuesto anual del lugar: “Ese número no te lo podría dar, una vez que tengamos claridad de los números, con todo gusto te lo podemos decir”, dijo De la Paz. Con respecto al edificio de San Ildefonso, que es propiedad del INBAL, será sometido a restauración y en el futuro se establecerá ahí el Salón de la Plástica Mexicana, concluyó la funcionaria.
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