Cantante habla sobre confinamiento en NY

La mezzosoprano mexicana Carla López-Speziale radica en aquella ciudad desde los años 90; ante la cuarentena, dice, lo más duro ha sido la muerte de cientos de personas

Mezzosoprano
La cantante en Nueva York, después de un tributo en Lincoln Center, en la Plaza principal, el 11 de septiembre del año pasado, en el que ha participado cada año con Buglisi Dance Theater. Foto: Cortesía
Cultura 20/04/2020 00:10 Alida Piñón Ciudad de México Actualizada 00:12

La mezzosoprano Carla López-Speziale sonríe, intenta mantenerse serena al conversar sobre sobre cómo ha sido el confinamiento en Nueva York, epicentro de la pandemia en la Unión Americana por Covid-19, en donde hasta este fin de semana habían fallecido más de 14 mil personas. Sin embargo, la muerte de algunos de sus conocidos y vecinos por momentos le quiebran la voz.  "El tema no es que tu vida cotidiana se ha interrumpido, es que la vida de muchas personas está terminando", dice.

En el Estado de Nueva York hasta este sábado había 222 mil contagios de coronavirus y 14 mil fallecidos por esta enfermedad; mientras que en la ciudad homónima tenía 123 mil casos y 12 mil 200 muertos.  

La ciudad fue declarada en estado de emergencia desde mediados de marzo. Los medios de comunicación han registrado cómo lugares emblemáticos como Central Park se han transformado y ahora hay carpas blancas que fungen como hospitales para atender a los pacientes por coronavirus. Devastadoras han sido las imágenes de la fosa común en la isla de Hart, a donde han llegado cientos de cuerpos; en el Estado se habían registrado a principios de abril más de 600 fallecidos diariamente.

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Foto: AP/John Minchillo, archivo

Carla es mexicana y radica desde los 90 en la ciudad de Nueva York. Es una de las cantantes de mayor proyección internacional de nuestro país, la crítica especializada la ha reconocido por su “voz muy bella, cálida, con un registro agudo seguro y suave y con un poderoso registro grave” (Basler Landschaftszeitung, Suiza). Hace unos días, aceptó conversar con EL UNIVERSAL a través de una video llamada.

En febrero, recuerda, se encontraba en Dallas trabajando, llegó a Nueva York a principios de marzo. "Ya se hablaba de que teníamos que lavarnos las manos y no debías tocarte la cara, teníamos noticias del coronavirus en otras partes del mundo y la campaña de prevención ya era muy grande pero la vida seguía de modo bastante normal, salvo por que el gel antibacterial se acabó en las farmacias", dice.

Esa normalidad se rompió el 12 de marzo cuando la cantante se enteró que el Metropolitan Opera House anunciaba la cancelación de su temporada. "Estábamos muy contentos porque habíamos conseguido boletos para ir a ver a Javier Camarena, se iba a presentar en La Cenerentola. Un día después me avisaron que se cancelaba un recital de tres que teníamos en México y así se fueron cancelando varias cosas más.  Me empecé a preguntar qué estaba pasando".

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López-Spezialie, quien aparece con frecuencia en recitales en México y los Estados Unidos, y ha sido ganadora de concursos como el de la Fundación Licia Albanese-Puccini y el Concurso "Vincenzo Bellini" en Italia, detiene un momento su relato, respira hondo y sigue:

"Eso estaba pasando en la esfera profesional, pero en la vida cotidiana empecé a ver colas enormes en las tiendas, la gente empezó a comprar con pánico, veía una gran angustia en tantos rostros, una angustia que contagiaba. Paralelamente, las noticias de los fallecimientos estaban creciendo y me preguntaba cómo podíamos parar esto, la muerte de seres humanos ha sido una de las cosas más fuertes", dice.

Las cancelaciones de los recitales y conciertos en los que participaba continuaron, se fueron sumando el cierre de restaurantes, de escuelas, de parques, misas, y todo tipo de actividades concurridas. "La gente no creía en la gravedad de las cosas, me parece que fue hasta que nos empezamos a enterar de contagios de conocidos, de vecinos, cuando la mayoría empezó a acatar con más responsabilidad las recomendaciones. En un principio tuve una gran angustia, me deprimí", cuenta.

En una ciudad tan viva como Nueva York, explica, el sonido de las sirenas es habitual, pero el silencio de las calles magnificaron su volumen. "Las sirenas tomaron otro significado, me rompió el corazón escucharlas".

De acuerdo con la prensa local, la crisis sanitaria en Nueva York se ha dado con más fuerza en la población más vulnerable de zonas densamente pobladas de clase trabajadora, como los barrios de Bronx y Queens. "Aquí es muy común que los cantantes trabajemos en iglesias dando conciertos, una de las iglesias en donde canto está en el Bronx, un barrio en el que mucha gente vive al día como en muchas grandes ciudades en todo el mundo. Ha sido tan complejo para tanta gente que ha tenido que seguir en las calles para sobrevivir. Hace poco escuché una entrevista a un hombre de 70 años que decía que tenía que seguir manejando como taxista en una aplicación".

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Foto: Spencer Platt/Getty Images/AFP

Este fin de semana el gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, se manifestó discretamente positivo porque, según las métricas, el estado habría ya alcanzado su pico más alto de contagio y podrían entrar en una estabilización. Mientras eso ocurre, la mezzosoprano ha tomado cierta distancia de los cortes informativos.

"Entré en una paranoia por leer todo, quería estar al tanto de cada declaración, de cada anuncio, de cada contradicción de lo que se decía. He comprendido ahora que tengo que estar en calma para que los demás a mi alrededor también puedan estar en calma, me mantengo al tanto, leo el periódico y los avisos del gobernador, mi familia me mantiene al tanto de lo que ocurre en México. Llega el punto en que la paz es necesaria", dice.

Música para salvar el corazón

López-Speziale se desenvuelve igualmente en ópera que en conciertos sinfónicos y de música de cámara, algunos de los roles que ha interpretado son Carmen  de la ópera "Carmen" de Bizet, tanto en diversas ciudades de México como en China y Estados Unidos, y Dalila de "Samson et Dalila" de Saint-Saëns. Ante el confinamiento la mezzosoprano decidió compartir su canto en redes sociales.

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Carla López-Speziale en el papel del peregrino, de la ópera El amor distante de la compositora finlandesa Kaija Saariaho, a cargo de la Compañía Nacional de Ópera, en el Palacio de Bellas Artes. CORTESÍA INBAL

"Empecé a ver que algunos colegas hacían algunas colaboraciones en línea y un amigo muy querido, Juan Pablo Horcasitas, me preguntó si podíamos hacer algo, acepté porque yo también tenía esa inquietud. Vi la angustia de la gente y pensé en que tal vez, sólo tal vez, podía contribuir a dar un respiro, aunque sea sólo un respiro, un momento para que la gente no piense en su angustia y poder brindarles un poco de paz", dice.

La cantante, junto con el pianista Juan Pablo Horcasitas y la soprano Marcela Chacón, ofrecieron su talento en la página de Facebook de la mezzosoprano, cada uno desde su domicilio, para interpretar el primer movimiento de Stabatmater de Pergolesi. Además, Carla ha cantado otras piezas sola o en compañía del pianista.

"A los artistas nos queda apoyar para que las cosas no sean tan difíciles, pero cantar en línea es también una forma de seguir expresándonos, nos quedamos con esa energía contenido, como si antes de lanzarte al agua te hubieran quitado el agua. Nosotros necesitamos seguir en contacto con los demás, cantar es una forma de decir a la gente: 'sigo aquí, sigo queriendo cantar para tí, sigo queriendo comunicarme contigo'. Claro que no es lo mismo que estar en vivo, claro que habrá errores por el desfase natural que hay en internet, pero la intención y las ganas de comunicarnos están ahí", explica.

López-Speziale es freelancer, ante las cancelaciones su economía ha sido afectada. "Como en muchos países, los artistas que no estamos con una institución, con una compañía, no tenemos seguro y no estamos teniendo entradas. Los ahorros me han servido y estoy haciendo un gasto muy cuidadoso porque no sabemos cuándo volveremos a la normalidad. Sin embargo, hemos buscado otras cosas por hacer, mi esposo es chelista, así que los dos estamos dando clases en línea, además de la música yo estudié Lengua y Literatura Hispánica, así que en este momento también doy clases de español, de poquito en poquito se llena el jarrito".

Finalmente, la cantante advierte que la cotidianidad tardará en llegar, pero cuando las naciones necesiten de sus ciudadanos para reactivar la vida, se tendrá que demostrar la fortaleza. "El panorama se ve muy difícil pero no podemos vivir con miedo, tendremos que encontrar la manera de volver a salir a las calles".

nrv

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