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cultura@eluniversal.com.mx
El investigador y catedrático Federico Álvarez Arregui (San Sebastián, España, 1927), falleció ayer a la edad de 91 años. Instituciones como la Secretaría de Cultura, el INBA y la UNAM, así como figuras de la comunidad cultural como Elena Poniatowska y José Carreño Carlón, lamentaron la pérdida.
El profesor en la Facultad de Filosofía y Letras desde 1982, recibió un homenaje en 2013 en el Palacio de Bellas Artes, en donde indicó: “Cuando yo me vaya, con más de 90 años, recordad que he dicho esto: sed buenos, nobles y quered a la facultad”.
La muerte fue uno de los temas a los que se refirió en los últimos años de su vida. En el libro Una vida. Infancia y juventud, publicado en 2013, escribió: “Tengo ochenta y seis años. Me imagino a mí mismo esperando tranquilo la muerte. Es una imagen que me satisface, que acaricio a mi gusto: me veo más o menos lúcido, sereno, sin grandes dolores; se que todavía me quedan algunos minutos, acaso algunas horas. Estoy en casa, en mi cama, tal vez sentado en un sillón. Pero es como un fusilamiento. Miro fijamente la boca de los fusiles.”
El maestro Álvarez se especializó en historia de la literatura, teoría literaria y semiótica. Fue director del Fondo de Cultura Económica de España, editor de la Revista de Bellas Artes y de la revista México en el Arte del INBA.
Inició sus estudios en su país natal concluyendo el bachillerato en Cuba. En 1947 viajó con su familia a México para volver a empezar su carrera de ingeniero civil. Fue destacado traductor y entre sus obras académicas se encuentran El debate del Nuevo Mundo y Los otros libros.
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