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#FiscalíaQueSirva #AquíyAhora

Deploramos la corrupción si es a gran escala y la toleramos si es menor y nos beneficia. Desde esa comodidad, difícilmente habrá un verdadero cambio
05/02/2018
02:03
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Casi 300 organizaciones agrupadas en el colectivo Vamos por Más se manifestaron a favor de la creación de una Fiscalía Nacional con la independencia y la fuerza para realmente disminuir la impunidad. Pretenden que se apruebe en este periodo del legislativo, así que lanzaron el reto a los precandidatos para que ejerzan su liderazgo y lo logren ya. El momento que eligieron para hacerlo es muy oportuno, pues permitirá ver si el compromiso para combatir a la corrupción por parte de quienes aspiran a gobernarnos es real, o si simplemente están sumergidos en la retórica.

La propuesta plantea que la fiscalía tenga autonomía y su titular no sea nombrado por el ejecutivo. Eduardo Bohórquez, director de Transparencia Mexicana, explica que debe ser “una fiscalía libre de la influencia de los políticos, que investigue y que persiga, con personal debidamente capacitado, presupuesto suficiente y que rinda cuentas a los ciudadanos.”

 

Hay casos exitosos. Hong Kong es uno de ellos. Luego del crecimiento vertiginoso que tuvo en los sesenta, su población aumentó y con ella la corrupción. El mercado negro lo inundó todo. La mordida se volvió indispensable hasta en las emergencias: sin ella las ambulancias no trasladaban enfermos. Ante eso, fue creada en 1974 la Comisión Independiente contra la Corrupción. Sus tres ejes son el reforzamiento de la ley, la prevención y la educación. Y es que ademas de investigar denuncias, lanza campañas de concientización porque considera que es fundamental reeducar a la comunidad.

Poco después de su creación los niveles de impunidad empezaron a bajar y Hong Kong se transformó. El éxito de la ICAC no habría sido posible sin la presión y el acompañamiento de la sociedad civil. Muchos han intentado copiar ese modelo y han fracasado porque no tienen los recursos necesarios o porque no han alcanzado un enfoque coherente. Y es que quien forma parte de la corrupción no puede combatirla. Además de la corrupción política a gran escala, están todos esos actos casi cotidianos que realizan funcionarios de bajo rango con aquellos que aspiran a ser liberados de una multa o atendidos para tramitar un documento con celeridad. Deploramos la corrupción si es a gran escala y la toleramos si es menor y nos beneficia. Desde esa comodidad, difícilmente habrá un verdadero cambio.

HUERFANITO. De los precandidatos hay ya respuesta de Ricardo Anaya, quien se dijo dispuesto a impulsar su discusión y aprobación y de José Antonio Meade, quien se manifestó a favor de tener una fiscalía autónoma pero no fue más allá. De López Obrador no hay todavía una reacción.

La actuación de cada uno con respecto a este tema crucial dirá mucho más que las palabras, las promesas y los miles de spots.

Paola Rojas Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Nacional Autónoma de México, cursó también la Maestría en Filosofía en la Universidad Anáhuac dónde además impartió...

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