Surcorea no tenía nada qué perder y ganó todo

Nelson Vargas

Vivimos un miércoles de contraste en la Copa del Mundo. Mientras los seleccionados mexicanos lucieron realmente distraídos en la derrota ante Suecia, los surcoreanos manifestaron una gran mentalidad, a pesar de tratarse de equipo que estaba prácticamente eliminado.

Vivimos un miércoles de contraste en la Copa del Mundo. Mientras los seleccionados mexicanos lucieron realmente distraídos en la derrota ante Suecia, los surcoreanos manifestaron una gran mentalidad, a pesar de tratarse de equipo que estaba prácticamente eliminado.

La victoria de los asiáticos sobre Alemania nos demostró cómo debe ser el carácter de un triunfador, que a pesar de saber que tenían nulas oportunidades de clasificar a la siguiente ronda de la competencia,  lo pelearon al cien por ciento. El pundonor de los surcoreanos fue mayor al honor de los alemanes, quienes fueron eliminados por un equipo modesto en plantilla, pero gran orgullo.
Y todo tiene que ver con la educación, con su formación. Saben que representan a todo un país y que lo que hicieron los deja satisfechos, a pesar de no haber clasificado. Me impresionó la actitud de salir adelante, y no por ayudar a México, sino por su cultura, que les impide darse por vencidos, cuando muchos otros equipos, en la situación en la que estaban, hubieran tirado  el partido.

Caso contrario a lo sucedido con México contra Suecia, partido en el que tuvo una actitud muy mediocre. No hubo entrega, querían pero no pudieron. El portero Guillermo Ochoa volvió a tener una actuación increíble, pero no puede hacerlo solo; la consecuencia es que nos toca contra Brasil, y pasar al quinto partido va a ser muy complicado. En verdad que era increíble tener seis puntos y estar casi eliminados, poder evitar a los pentacampeones del mundo y no aprovechar esa oportunidad. Y se ve difícil si vuelven a jugar como contra Suecia, que fue muy superior en actitud más que en futbol, y va a ser difícil el enfrentamiento contra Brasil, aunque hay que decir que los mexicanos somos impredecibles y dan un gran partido y ganan como en otras ocasiones.

Después del partido contra Alemania y del triunfo contra Corea del Sur hubo mucha distracción y protagonismo fuera de la cancha. De los jugadores, de algunos analistas y expertos, así como del mismo entrenador, Juan Carlos Osorio. Deben ser más humildes y discretos, porque al generar tanta expectativa mediática solamente le dan herramientas a los jilgueros y  al final eso puede jugar en contra, como ocurrió tras la derrota ante los escandinavos.

En lo personal, como entrenador, evitaría esa distracción mediática para hacer que se concentren de nueva cuenta. Osorio debe hacer que no se relajen tanto los muchachos, hay que manejar el aspecto psicológico con pinzas, se están dejando llevar por cosas que no tienen que ver con su real potencial dentro de la cancha. Si logran eso, pueden competir del igual a igual con los brasileños. 

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