La cuarta transformación (económica) de AMLO

Mario Maldonado

El panorama económico de la cuarta transformación de Andrés Manuel López Obrador es excepcional, casi idílico, según lo que plantean sus principales asesores.

Rogelio Ramírez de la O, uno de los principales asesores económicos de AMLO, se reunió hace unos días con inversionistas de Actinver para hablar de las perspectivas de crecimiento de México en los próximos años.

Ramírez de la O cree que están dadas las condiciones para acelerar el crecimiento hasta 3% o más en 2020, a pesar de que Estados Unidos, el principal socio comercial de México, podría entrar en una recesión.

Para el doctor en Economía por la Universidad de Cambridge —reconocido en los círculos financieros de Wall Street— el escenario base en 2019 es logar un crecimiento de 2.6%, ligeramente arriba de 2.5% que pronosticó el futuro secretario de Hacienda, Carlos Urzua.

Según Ramírez de la O, incluso podría haber una deflación en 2019, aunque el Banco de México prevé que la inflación anual regrese a su rango objetivo de 3% hasta mediados o finales de 2020.

El argumento de Ramírez de la O es que los precios de la gasolina sólo aumentarán un máximo de 5%, conforme a la inflación que está en 4.85%.

“Si le quitamos el empuje de la inflación no subyacente vía gasolina y energéticos y tomamos en cuenta el recorte a los impuesto en la frontera norte, eso va quitarle presión al Índice Nacional de Precios al Consumidor”, considera el economista de cabecera
de AMLO.

Los ajustes al gasto público, mediante la reasignación de recursos, el recorte a los salarios de los funcionarios y el combate a la corrupción van a darle margen de maniobra a la administración de López Obrador.

Para Ramírez de la O, los programas sociales, como el apoyo a jóvenes y el aumento a la pensión de adultos mayores, así como la reducción de la inflación y el aumento a los salarios van a impulsar el consumo.

Lo que le preocupa, en todo caso, es la inversión privada. “Esa no va a ser tan fácil de atraer”, reconoce Ramírez de la O, aunque los proyectos de infraestructura y energía, como el Tren Maya, el Corredor Transístmico, la nueva refinería en Tabasco y el impulso a Pemex, abrirá oportunidades para la inversión privada.

Entre los riesgos que se perciben están el aumento de las tasas de interés en Estados Unidos y el recorte de liquidez en los mercados emergentes, así como la probable desaceleración económica del país que encabeza Donald Trump.

A diferencia de muchos economistas, Ramírez de la O no ve una recesión, sino un menor crecimiento en el país con el que México y Canadá acaban de renovar un acuerdo comercial.

Respecto de las tentaciones del nuevo gobierno para aumentar el endeudamiento, el asesor de AMLO considera que se mantendrá en los niveles actuales y no superará 50% como proporción del PIB. “Si hay proyectos que no se pueden realizar, se le va a dar prioridad a los más importantes”, dice Ramírez de la O.

Así como López Obrador cree que los sueldos de la alta burocracia deben reducirse, Ramírez de la O está de acuerdo con ese ajuste que, dice, “va a ser muy fuerte”.

“En el pasado, Andrés Manuel me ofreció un puesto y no me fijé en el salario. Trabajar en el gobierno es, a la larga, un premio. Querer ser funcionario público para ganar un salario alto no es lo correcto, según Ramírez de la O.

Sin embargo, admite que se pueden estancar varios procesos en la administración pública por los puestos técnicos que van a irse por los recortes de sueldos.

Sobre si hay un plan B en caso de que las cosas en materia económica no funcionen como se prevé, Ramírez de la O dice que no y que el peor escenario es que el país no crezca a los ritmos esperados.

“Veremos una influencia como hace mucho no veíamos del Estado en la economía. Eso no quiere decir que no se va a buscar la inversión privada; Alfonso Romo —próximo jefe de la Oficina de la Presidencia— está trabajando en ello”, apunta.

Sobre las atribuciones que podrían dársele al Banco de México —para no sólo tener el mandato de controlar la inflación, sino también el crecimiento económico y el empleo–, como han propuesto algunas voces, considera que no será así.

“El Banxico es una entidad sacrosanta desde el punto de vista del mercado. Alguien como AMLO, que ha tenido tanto cuidado de dar el mensaje correcto al mercado nacional e internacional, no va a perderse en una discusión para descomponer eso, no veo que cambiar ley orgánica se materialice”.

Twitter: @MarioMal Correo: [email protected]
***En la foto: Rogelio Ramírez de la O. (FOTO: ARCHIVO EL UNIVERSAL)

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