Lobos descendió, pero no se va de Primera

Jorge León

En Lobos deben pensar en estrategias para mejorar sus números en los siguientes dos años, buscar más socios, patrocinadores, e inclusive, un nuevo técnico que empalme con el proyecto.

Hace unas semanas que Lobos BUAP se despidió del Máximo Circuito, aunque fue una despedida temporal, si es que se le puede llamar de alguna manera, porque ya están de vuelta.

El equipo de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla tuvo el peor registro en la tabla porcentual y con ello el decenso. Ante la imposibilidad de que algún equipo del Ascenso MX ocupara ese lugar por falta de cumplimiento a los requisitos de la Liga MX, que ha anulado el descenso por los próximos dos años, es decir, hasta 2021. Tiempo en el que Lobos BUAP se mantendrá en Primera División. En estos próximos dos años también se busca sean 20 equipos en la liga.

Cafetaleros logró el campeonato en el Ascenso MX, lo que aseguraría su llegada a Primera; sin embargo, no cumple con los requisitos que exige la Federación. 

Ante esto, Enrique Bonilla, presidente de la Liga MX, aseguró que si no existía pago por parte Lobos, la liga se jugaría con 17 clubes.

Como “solución”, la autoridad del futbol le impuso a Lobos BUAP la condición de pagar 120 millones de pesos para conservar su plaza. 

Además de esto, Lobos presentó la documentación que le pidieron desde la Federación, y al haberla acreditado, ahora sólo queda esperar la aprobación de la Asamblea de Dueños.

La consultora británica Ernst & Young, especializada en auditoría y contabilidad, será la encargada de comprobar que el capital no es de la Universidad, así como verificar que los inversionistas involucrados estén en orden con Hacienda.

Los 120 millones de pesos tiene un destino fijo que nos parece algo adecuado, si lo que se pretende es darle competitividad al futbol mexicano. Es por ello que irán a la cuenta de Tapachula para que inviertan en mejoras a su estadio y sanear sus finanzas. A fin de lograr el desarrollo de su institución.

En Lobos deben pensar en estrategias para mejorar sus números en los siguientes dos años, buscar más socios, patrocinadores, e inclusive, un nuevo técnico que empalme con el proyecto.

Esperemos que las medidas que se tomen sean las adecuadas para no ver en crisis a este club, pues de no lograr mejorar, ya en el siguiente torneo, comenzará la preocupación por los millones que ya han invertido. 

Tal como lo dijo Héctor Huerta, analista deportivo: “Un grupo de empresarios va a poner el dinero y administrar al equipo. Van a manejar al equipo. El grupo de inversionistas pagará los 120 millones, invertirá para reforzar al equipo y ellos crearán un nuevo patronato. La Universidad sólo aportará la infraestructura y las instalaciones”.

Los riesgos de una fianza son infinitos, pues de esos 120 millones que parecían una inversión suficiente, se perderán si no hay una verdadera activación del equipo.

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