La Copa Confederaciones y la Copa Oro siguen haciendo estragos en el futbol mexicano. Las Chivas continúan pagando la participación de la Selección en estos dos torneos, empalmados por el calendario, pero también por el manejo que le ha dado el futbol nacional a su Selección.

Hoy, la tabla no miente. Las secuelas del paso de la Selección en el pasado verano tienen eco. El campeón está con tres puntos, en la antepenúltima posición.

¿Quién va a pagar?

Dejemos atrás el debate de que Chivas juega con puros mexicanos. No se trata de exaltar el nacionalismo exacerbado de alguna facción de sus seguidores, mismo con el que se envuelven y se lanzan en debates a muerte. Pero tampoco podemos voltear la cara y no reconocer que este equipo provee gran parte del talento que la Selección, o en este caso las Selecciones, utilizaron en estas dos competencias.

El campeón del futbol mexicano se llena de críticas, pero nadie se detiene a analizar el daño colateral de una mala preparación.

Ahora entiendo por qué en ocasiones las Chivas se han negado a ceder en cantidad y en nombres a los jugadores que les convocan. No me malinterpreten, soy un convencido de que la Selección Mexicana debe ser el objetivo maestro de la FMF, pero por qué ha de pagar el Guadalajara la mala planeación de la Federación.

Pretemporadas incompletas, equipos divididos, lesionados; algunos de los males que tiene que sortear el Pelado Almeyda.

El esfuerzo lo hizo el futbol mexicano, pero el extremo le pegó a las Chivas.

Todo pasó... y sigue pasando: México sufrió en la Confederaciones y fracasó en la Copa Oro, no hubo gloria. No paró ahí, el Rebaño sigue cayendo y no se ve el momento en el que pueda solventar el trance.

futbol@eluniversal.com.mx
***En la foto: El Rebaño sufre consecuencias por ceder jugadores al Tricolor. (IMAGO7)

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