¡Vamos a la conga, dice mi mamá!

Enrique Beas

Los VIP ya tienen boleto: León, Tigres y Monterrey. Seguro no fallará el campeón de la Fiesta Grande decembrina y además quiere regresar con su pareja de baile, el Cruz Azul

Aleeeee, eeeee... aaaaaa... (con tono de Ricardo Montaner). 

Y sí, cual vil fiesta con todo y Conga, se empiezan a formar los invitados. Los VIP ya tienen boleto: León, Tigres y Monterrey. Seguro no fallará el campeón de la Fiesta Grande decembrina y además quiere regresar con su pareja de baile, el Cruz Azul.

De ahí, todos los demás invitados llegarán sobre la hora y mal vestidos. Pachuca, Necaxa, Tijuana o en esa lucha delirante contra Puebla, Santos, Chivas y hasta Toluca, reflejan lo que siempre se ha dicho de nuestro futbol: que es una auténtica pachanga.

El punto real de las cosas trascendentales es que no podemos demeritar y caer en los engaños de que cualquiera le puede ganar a cualquiera ya en la Liguilla, cuando vemos todo lo contrario en el Clásico Nacional, en el que las Chivas ni las manos metieron, o como el Pachuca en el Azteca, donde la goleada le salió barata.

La realidad desnuda a los proyectos de cada equipo y, aunque varios me pueden pintar el cierre de nuestra amada Liga MX con la típica narrativa de que todos se pueden meter y que el que llegue mejor al cierre del torneo será campeón, es una mentira y —para muestra— los títulos del América, Santos y Tigres recientemente.

Ahí es donde queda bien definido y entendido que la fórmula del éxito está en la constancia y no en el albur de estar a tres puntos de clasificar a falta de seis jornadas.

¡Bienvenidos, bienvenidos! Cuando suena la conga en primavera y ya todos, ahora sí, se quieren colar a la Fiesta... Grande de nuestro futbol. ¡Vamos a la conga, dice mi mamá!

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