Chivas es la vergüenza nacional

Enrique Beas

Más tardaron en llegar, que en hacer el ridículo. La palabra vergüenza podría utilizarse en cada una de las oraciones que se refieran a esta derrota en el Mundial de Clubes, lo único que podía darle un toque de decencia al terrible año de estas Chivas

Más tardaron en llegar, que en hacer el ridículo. La palabra vergüenza podría utilizarse en cada una de las oraciones que se refieran a esta derrota en el Mundial de Clubes, lo único que podía darle un toque de decencia al terrible año de estas Chivas.
Pero vamos por partes... 

El juego: José Saturnino Cardozo mandó a la cancha lo mejor que tenía. Un tradicional 4-4-2, para que los laterales le dieran juego a los volantes por las bandas, y dos recuperadores de pelota para tirar centros. Ahí Zaldívar aprovechó muy rápido la primera del partido, al minuto 3. Como guión de la nueva película que está filmando Amaury Vergara, salieron al complemento los puros mexicanos sin entender qué hacer ni cómo cerrar la obra. La lentitud de los centrales en el primer contragolpe del Kashima le dio a Nagaki la igualada y el control al equipo japonés. 

El VAR y su pachanga marcó un penalti ante la típica inocencia del Tortas Pérez, y Serginho, uno de los tres brasileños que Zico recomendó, la puso en las redes. Ya con el equipo tendido Abe aprovechó las desconcentraciones en la marca para hacer el gol del partido en un recorte hacia al centro a la endeble presencia de Van Rankin

Para finalizar con algo de dignidad se consiguió el segundo tanto en el rebote del arquero que le había atajado el penalti a Pulido.  Una vergüenza absoluta. 

La crítica:  Chivas demostró que lleva un rato sin rumbo. Que con base en el cariño por el equipo, a vetar a los medios críticos,  que sus directivos hagas  relaciones públicas  más que rodearse de gente que sepa trabajar en la cancha y no en el teatro dando las primera, segunda y tercera llamadas, no  alcanza para ganar. 

Se pierde la oportunidad de jugar contra el Real Madrid por tener un equipo inactivo tres semanas, por no clasificar por tercer torneo consecutivo, por meterse de nuevo en problemas de descenso, porque el dueño sigue desaparecido, y por que dejaron ir a quienes marcaban diferencia.

¡Bienvenidos, bienvenidos!  Al día que se vuelve a decir que Chivas es la vergüenza nacional.

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