La transformación que necesitamos

Diego García Vélez

Tanto su equipo como el propio presidente electo Andrés Manuel López Obrador, han hablado desde los tiempos de campaña sobre la cuarta transformación de México, anunciando una “auténtica democracia”, el rescate del campo, reducir la desigualdad y sobre todo terminar con la corrupción, “al margen de la ley nada y por encima de la ley nadie” ha sido la frase utilizada para representar lo que será la principal política de su gestión.

Primero veamos por qué dicen que es nuestra cuarta transformación. La primera fue la Independencia, durante este movimiento o guerra se habla, sin tener cifras oficiales que murieron 500 mil personas aproximadamente, al término de la guerra, en 1821, se presentó una inestabilidad política, llego el imperio de Agustín de Iturbide y finalmente en 1824, la elección del primer presidente constitucional de México: Guadalupe Victoria.

La segunda transformación fue la Reforma, guerra que duró de 1858 a 1861 entre liberales y conservadores, al término, Benito Juárez estableció su gobierno en la Ciudad de México, y lo más destacado de las famosas “Leyes de Reforma” fue la separación de la Iglesia y el Estado.

Y la tercera transformación se dio con la Revolución; guerra para terminar con la dictadura de Porfirio Díaz, la reforma agraria y la promulgación de la constitución de 1917 fueron los principales logros. De acuerdo con Javier Garciadiego: el costo en vidas de la Revolución Mexicana fue de 2.1 millones de personas fallecidas, entre muertes directas e indirectas.

Si tú o yo somos de los poco más de 30 millones de ciudadanos que votaron por Andrés Manuel López Obrador no importa, lo que nos debe importar es que somos parte de los más de 123 millones de mexicanas y mexicanos que seremos gobernados por su gobierno y queramos o no, las decisiones y políticas públicas que se implementen en los próximos seis años tendrán injerencia en nuestra vida cotidiana e incluso, en el futuro, más allá del próximo sexenio.

Y sí, estoy totalmente de acuerdo en que México necesita, desde hace ya algunos años una transformación, una transformación no por mandato, no con una guerra, una transformación no de unos cuantos, en México nos urge una transformación de actitud. Si nos gobierna “X” todos los de “Y” y “Z” se quejan, y cuando tienen hay cambio, el turno de quejarse es de los otros, pero el chiste es quejarse y echar culpas, en lugar de hacer y asumir.

Quizá lo que México necesita para realmente transformarse no es solo un cambio de gobierno (puede ayudar, pero no es la panacea), necesitamos un cambio de mentalidad en nosotros los mexicanos, que se vayan los corruptos, los mal hechos, los flojos y los mantenidos.
Esta transformación propuesta, dicen será desde abajo, con apoyo de la sociedad mexicana; por favor, que no sea solo desde abajo, no todos los que pueden colaborar con trabajo responsable, con crítica frontal, con propuestas innovadoras, están o estamos abajo.

No seamos avaros ni siquiera de pensamiento, no se trata de que le vaya bien o mal a un gobierno, el objetivo es que le vaya bien a México, a México el de todos, con toda la riqueza cultural que brinda la diversidad en todos los sentidos.

Necesitamos poco más de 123 millones de transformaciones.

Maestro en administración electoral y promotor del gobierno digital. @dgv1968

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