Por el bien de todos, primero los ministros

Arlequín

Por: Arlequín

¿Usted es de los que considera que los ministros de la Suprema Corte están bien pagados?

Ahí le va una prueba para que reflexione.

Por un minuto póngase en los zapatos de estos guardianes de la Constitución y diga sinceramente –que gana con mentir-  si usted estaría dispuesto a trabajar largas jornadas de lunes a viernes por un sueldo de solamente de 269 mil 215 pesos mensuales libres de impuestos.

Además, ¿le alcanzaría para sus vacaciones y regalos navideños, con el exiguo pago de prima vacacional y aguinaldo de 444 mil 380 pesos libres entregando una vez al año?

¿Y usted se jugaría el pellejo como lo hacen estos 11 ministros por los míseros 554 mil 595 pesos que cada fin de año les pagan como “bono de riesgo”? ¿Ha intentado llegar un día a la sede de la Suprema Corte de Justicia en el Zócalo? ¿Le parece poco el riesgo?

A usted nunca le gustaron las matemáticas, pero cuando se trata de criticar a los pobres ministros –ojo pobres ministros, no ministros pobres- seguro ya sacó su calculadora y multiplicó 269 mil 215 por 12 meses y le dio como resultado  3 millones 230 mil 580 pesos. Y en el colmó de la mala leche sumó esos 3 millones 230 mil 580 con los 444 mil 380 de las vacaciones y el aguinaldo y con los 554 mil 595 del bono de riego y obtuvo un total  de 4 millones 229 mil 555 pesos, libres de polvo y paja. Ya lo vio, no le llegan ni a los 5 millones ¿Y por eso tanto escándalo? Gana más Donald Trump, y nadie dice nada.

Entienda, no hay mayor independencia que la que da tener la bolsa llena de billetes provenientes de los impuestos, de lo que a usted le quita Hacienda de impuestos. Pero seguro ya está usted pensando que eso no es garantía de que no cedan a la tentación de la corrupción. ¿Y entonces dónde queda la fe en los seres humanos?

Claro que por sus escritorios pasan no solo los casos mediáticamente más atractivos, sino aquellos en los que están en juego miles de millones de pesos, pero no se van a exponer a llevarse unos cuantos cientos de millones para perder sus 269 mil 215 pesos mensuales libres de impuestos.

Ahora, seguro saldrá usted con esa cantaleta de siempre de que los ministros llegan a la cúspide del Poder Judicial como parte de negociaciones políticas y cuotas entre partidos y grupos, pero eso sería, irónicamente, no hacerles justicia, pues todos ellos están ahí luego de haberse quemado años las pestañas estudiando, haciendo justicia y trabajando para la patria. Bueno sí, algunos no trabajaron para la patria sino para un presidente de la República que los puso ahí, pero no hay que generalizar, citando a un demócrata, habría que decir que existen “honrosas excepciones”.

¿Por qué no lo apoya? ¿Por qué esa falta de solidaridad con el gremio de los juzgadores?

Sí, seguro usted o alguno de los suyos ha sabido o protagonizado algún caso en el que un juez se vendió o que ni siquiera se ocupó de leer su expediente y lo sentenció, pero eso no es culpa de ellos, sino de la saturación del sistema, y en el caso de la corrupción son solo algunos, la mayoría son más puros que el agua de Tehuacán.

Una y otra vez los ministros han señalado que lo que está en riesgo es la independencia del Poder Judicial, que un juez sin independencia no les sirve de nada a los ciudadanos. Y quizá usted preguntará que tiene que ver la independencia con ganar un sueldo de 269 mil 215, un aguinaldo y prima vacacional de 444 mil 380  y 554 mil 595 de bono de riesgo, pues quién sabe, pero algo tendrá que ver pues ellos son los que saben de la cosa judicial, y no sea que por andarle moviendo a los dineros se vaya a afectar la independencia, así que mejor ya ni le mueva.

Pero como se ve que usted no entiende de razones y está  ávido de venganza salarial no va a dejar de criticar a estos togados luchadores de la justicia, y si le sigue con la crítica no les va dejar otro camino que ellos mismos decidan rebajarse el salario, para que no se vaya a pensar, ni por un momento, que lo que están defendiendo es su salario y no la independencia del poder judicial. Pero si se pierde la eficiencia e independencia que hoy los caracteriza, luego no se queje.

Recuerde lo que la sabiduría popular dice: “lo barato puede salir caro”. Así  que por el bien de todos, primero los ministros, y luego lueguito, los pobres.

Me canso ganso: Bastaron solo unos días para que la indignación de algunas legisladoras de Morena, ofendidas por la vulgar frase pronunciada por el escritor Paco Ignacio Taibo II se convirtieran en apoyo para que se cambie la ley Taibo pueda acceder a la titularidad del Fondo de Cultura Económica.  Senadoras y senadores de Morena, ya conocen a don Paco, así que no se asusten y preparen sus oídos  pues quizá ahora diga, con su florido lenguaje, que le hizo al Senado lo mismo que a sus opositores. Es decir, camaradas legisladores se las (….)

***Fotografía: Suprema Corte de Justicia de la Nación. (Archivo / EL UNIVERSAL)

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