Se encuentra usted aquí

¿Monopolio bueno?

Aprobada dos años después, el 29 de agosto pasado, su solicitud de concesión, a partir de diciembre entra en escena la Bolsa Institucional de Valores en ruptura del monopolio de la Bolsa Mexicana de Valores quien despegó una larga campaña para impedir su arribo
18/09/2017
01:59
-A +A

La exposición de motivos, costosos estudios académicos al calce; tronantes declaraciones de duplicidad de procesos, de distorsionar el estrecho mercado y restarle operatividad, ubicaban al organismo bursátil como “monopolio bueno”.

Impulsada por la firma Central de Corretajes, la nueva Bolsa juega el volado con apoyo multimillonario de recursos del ahorro para el retiro de los trabajadores, vía la adquisición de Certificados de Capital de Desarrollo conocidos como CKD.

En la ruta participan cuatro administradoras de fondos para el retiro, con énfasis en Pensionissste, quien arriesga 450 millones de pesos de los 2 mil 880 reclamados.

Avalada la idea en principio por el entonces secretario de Hacienda, Luis Videgaray, la posibilidad enfrentó una carrera de obstáculos en cuyo marco, por ejemplo, se solicitó un análisis a la Fundación de Estudios Financieros filial del Instituto Tecnológico Autónomo de México, cuyo kilométrico título era más que específico: “¿Siempre es buena la competencia? Evaluación de tres casos del Sistema Financiero mexicano”.

De acuerdo con ello, existen monopolios buenos y monopolios malos, y la Bolsa Mexicana de Valores tenía más de 100 años de operar con eficiencia.

Lo cierto es que el monopolio bursátil se había roto en 1950, cuando las pujantes empresas de Monterrey decidieron crear su propio mercado. A este se agregaría una década después la Bolsa de Occidente, con sede central en Guadalajara.

Sin embargo, en 1975 a la primera edición de la Ley del Mercado de Valores, una y otra pasaron a la férula del mercado centenario.

El problema es que éste ocupa apenas el renglón 44 a nivel global por número de participantes, y el 23 por monto de capitalización.

Mientras en Estados Unidos cotizan 5 mil 200 empresas en sus cinco mercados, en tanto en Canadá se llega a 3 mil 208 y en Brasil a 344, en México sólo participan 146 en el piso de remates.

La exigencia para participar como emisor es tener un valor mínimo de capitalización de 3 mil 168 millones de dólares, y haber acumulado cinco años de ganancias.

La comisión de colocación, al margen de los pagos a los agentes colocadores, es de 3.2% del monto de la emisión, por más que en Estados Unidos llega a 6.5%.

El reto de la competencia, pues, es ensanchar el mercado promoviendo una regulación más flexible y con requerimientos de información menos onerosos.

Por lo pronto, parece buena señal el que 75% del Consejo de Administración de la Bolsa Institucional de Valores lo integren independientes.

Por lo pronto, a la vera de la competencia, que viene se ha abierto la exigencia de nuevas reglas de operación sancionadas por el Consejo de Vigilancia quien también tendrá obligación de emitir reportes de alertas y vigilar el comportamiento ético de las emisoras.

En el marco se crea la figura de Contralor Normativo.

La posibilidad de competencia en el mercado bursátil se había abierto a la vera de la reforma financiera cuyas leyes se promulgaron en el 2014.

La competencia, dice la máxima, nos hace competentes.

Balance general. Cuesta abajo en su rodada, el país perdió otros cuatro escalones en el listado de competitividad. Del 65 caímos al 69 de un total de 130 países, siendo superados por Bolivia, Perú, Argentina y Chile.

En 2015 México ocupaba el peldaño 58.

Lo que evaluó esta vez el Foro Económico Mundial fue el escenario laboral, es decir, preparación y habilidades de la mano de obra nacional.

El renglón menos afortunado para el país apunta a la posibilidad de desarrollo, es decir, la aptitud de los trabajadores para escalar en el escalafón, por más que se tenga el conocimiento teórico.

Los contratos colectivos bajo el viejo sindicalismo no permiten la explotación de multihabilidades de la fuerza laboral, constriñéndose a ubicar funciones específicas.

¿Freno y arranque? De aceptar México la cláusula suspensoria por etapas de cinco años que plantea la Casa Blanca en la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, se menguaría drásticamente el atractivo para la inversión extrema.

¿Quién le apostaría a instalar una planta productiva en el país sin posibilidad de planeación a largo plazo?

La zozobra, pues, estará latente cada fecha fatídica en la posibilidad de que el país del norte cancele el marco o exija modificaciones que ameriten una nueva ronda de renegociación.

La zancadilla es evidente.

Solidaridad. La promesa del Grupo Salinas de Ricardo Salinas Pliego es que en el próximo Movimiento Azteca, el número 100 de la temporada, por cada peso que aporte la sociedad civil éste pondrá otro en la mesa. La totalidad de la recaudación apuntará a los damnificados de Chiapas y Oaxaca por el reciente temblor.

El evento se realiza este jueves.

En paralelo, la taquilla integra de un concierto previsto para el 12 de octubre con Armando Manzanero y la Orquesta Sinfónica Azteca, se destinará para la causa.

El empresario participó en la Semana Nacional del Emprendedor con una conferencia titulada “Un compromiso con México”.

Mal cliente. Con una baja de 5% en sus pretensiones de crédito, el gobierno contrasta con la avidez de las empresas y particulares que han multiplicado la cartera de los bancos.

La caída más sensible es de los gobiernos estatales tras la entrada en vigor de la Ley de Disciplina Financiera que limita las posibilidades de endeudamiento para empatarlas con las posibilidades de pago.

Ahora que los despachos que ofrecen servicios de ingeniería financiera han multiplicado sus contratos en la vía de ocultar las deudas vía fideicomisos.

Konfío crece. Fundada en 2014 por David Arana y Francisco Padilla, la empresa de servicios crediticios fintech Konfío acaba de recibir una inversión de 10 millones de dólares que se suma a ocho previos.

En la piñata participaron Jaguar Ventures, fondo mexicano dirigido por Eric Pérez y Cristóbal Perdomo; Quona Capital, quien administra el fondo Frontier Inclusion; QED Inventors, creado por los fundadores de Capital One; Kaszek Ventures, formado por impulsores de Mercado Libre e International Raince Corporation.

Colocado el techo crediticio para micro y pequeñas empresas en 150 mil pesos, ahora éste se eleva a 800.

[email protected]

Periodista, cronista de la Ciudad de México, hombre de letras y, al mismo,tiempo profesional de la economía. Analiza en la radio y en la prensa los difíciles problemas financieros del país y del...

Comentarios