Petróleos Mexicanos (Pemex) dio a conocer que exportó este viernes el barril de crudo en 107.84 dólares y fue su mayor precio desde el 4 de mayo, cuando alcanzó un pico de 110.78 unidades.
En lo que va de 2026, la cotización promedio del hidrocarburo yace en 79 dólares, por arriba de los 77.30 que la Secretaría de Hacienda pronosticó para este año en los Precriterios Generales de Política Económica 2027 que entregó al Congreso el pasado 1 de abril.
Los petroprecios son impulsados por las restricciones en el suministro que genera la intensidad del conflicto militar en Medio Oriente y el cierre del estrecho de Ormuz, donde transita 20% del crudo y derivados consumidos en todo el mundo, explican las analistas de Banamex, Arely Medina y Paulina Anciola.
Indican que la situación implica más ingresos fiscales, pero a la vez un mayor costo por los estímulos a los combustibles, con efectos que se compensan en gran medida.
En el caso del barril que se extrae del mar del Norte, conocido como Brent y referencia en los mercados europeos, subieron sus pronósticos para el precio promedio de 80 a 88 dólares en 2026, y de 61 a 70 el próximo año, después de terminar el viernes en casi 110 unidades.
El conflicto en Medio Oriente provocó un choque de oferta más desordenado y persistente de lo anticipado, mientras que la destrucción de la demanda es insuficiente para equilibrar el mercado, señalaron las analistas del banco.
Los registros del Banco de México muestran que el hidrocarburo nacional ha duplicado su precio este año, al pasar de 53.62 a 107.84 dólares entre el 31 de diciembre y el viernes pasado.
El analista de EBC Financial Group, Sergio Cisternas, destacó que la esperada cumbre entre el presidente estadounidense Donald Trump y su homólogo chino Xi Jinping terminó dejando más preguntas que respuestas para los mercados globales, pero con un claro ganador en el corto plazo: el petróleo.
Si bien ambos líderes intentaron transmitir una imagen de cooperación y distensión comercial, la falta de anuncios concretos sobre Irán, energía y aranceles mantuvo intacta la tensión geopolítica que domina a los inversionistas, comentó.
Conflicto, lejos de resolverse
“Las declaraciones de Trump, asegurando que está perdiendo la paciencia con Irán, reforzaron la percepción de que el conflicto aún está lejos de resolverse y el mercado energético reaccionó inmediatamente”, señaló Cisternas.
La atención estuvo puesta también en el rol que podría asumir China como eventual mediador indirecto en la crisis, entendiendo que Pekín sigue siendo de los principales compradores de crudo iraní y de los actores con mayor capacidad de presión económica sobre Teherán.
Sin embargo, la cumbre dejó señales diplomáticas positivas, pero sin medidas concretas capaces de enfriar el riesgo geopolítico en el corto plazo, indicó el analista del bróker con sede en Londres.
“Mientras el conflicto con Irán continúe sin avances concretos y el estrecho de Ormuz permanezca bajo amenaza, el sesgo continúa siendo claramente alcista para los petroprecios. No descarto ver al Brent buscando rápidamente la zona de 112 a 115 dólares si aumenta la tensión militar o fracasan definitivamente los intentos diplomáticos entre Washington y Teherán”, dijo Cisternas.
Por el contrario, un eventual acuerdo impulsado indirectamente por China o señales reales de reapertura logística en Ormuz podrían provocar una toma de utilidades importante, llevando nuevamente al Brent hacia la zona de 100 dólares.
Mientras tanto, el mercado operará bajo una lógica de prima geopolítica extrema, en el que cualquier titular relacionado con Irán tiene capacidad inmediata de mover las cotizaciones a escala global, estimó el analista de EBC Financial Group.
Por arriba del WTI
La Mezcla Mexicana de Exportación lleva varias jornadas seguidas rebasando al petróleo estadounidense, su principal referencia y conocido como West Texas Intermediate (WTI), cuya cotización finalizó la semana en 105.42 dólares.
La presión sobre los precios de las gasolinas en Estados Unidos está llevando a las refinerías a usar crudos pesados, como el mexicano, para suavizar el impacto, dijo el socio de Labardini & Christlieb Energy Experts, Luis Miguel Labardini.
Explicó que las refinerías en la Costa del golfo se configuraron hace más de tres décadas con el objetivo de procesar crudos pesados, especialmente de la variedad Maya proveniente del campo mexicano Cantarell, y el WTI por ser ligero no sirve para la dieta de estos complejos.
“La dinámica de la oferta y demanda de crudos a veces colocan a los pesados con un premio respecto a los más ligeros en la Costa del golfo, que es lo que está sucediendo”, indicó a este diario.
Labardini también destacó que hay menos petróleo mexicano disponible para exportación, porque se está utilizando más en la refinación nacional.
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