Cruzar el corazón de la Sierra Tarahumara a bordo del no es solo un viaje en tren; es adentrarse en uno de los diez recorridos ferroviarios más espectaculares del mundo.

Este trayecto, que desafía la gravedad entre majestuosos cañones, puentes y túneles que ponen de manifiesto la genialidad de la ingeniería mexicana, se transforma de manera mágica con el paso de las estaciones y ofrece experiencias únicas según el mes del calendario.

Si decides viajar durante el verano, la temporada de lluvias obra un milagro verde sobre el paisaje, despertando imponentes cascadas temporales que solo se pueden admirar en esta época del año.

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Por otro lado, el otoño tiñe la sierra de matices dorados y trae consigo una celebración imperdible: la tradicional vendimia en el Hotel Misión, ubicado en el entrañable pueblo misional de Cerocahui, donde la cultura y el vino se fusionan en una fiesta inolvidable.

Durante el verano, en Creel y sus alrededores, el bosque se viste de varios tonos de verde, las cascadas aumentan su caudal y las mañanas se tornan místicas en las inmediaciones del lago de Arareko. En El Divisadero, ubicado al fondo de la unión de las barrancas del Cobre, Tararecua y Urique, sucede el milagro de la fábrica de nubes: ascienden por la mañana y derraman su lluvia por las tardes sobre la cima del bosque.

Cruza el corazón de la Sierra Tarahumara a bordo del Chepe Express. Foto: Cortesía
Cruza el corazón de la Sierra Tarahumara a bordo del Chepe Express. Foto: Cortesía

En el verano, los Ralámuli, señores de estas hermosas tierras, suben a sus ranchos a cultivar sus maguechis (parcelas) que fueron bendecidas durante la Semana Santa, a sembrar maíz, frijol, calabaza, chile y quelites, base milenaria de su alimentación. Imperdibles durante tu recorrido por Chihuahua a bordo del Chepe

El tramo que conecta Creel, Divisadero y Bahuichivo es considerado la sección más espectacular del , pues concentra algunas de las mejores vistas de las Barrancas del Cobre y una enorme variedad de actividades de naturaleza y cultura. Estas son las recomendaciones de qué hacer en cada una de estas tres estaciones:

Estación Creel

Es un enclavado en lo alto de la Sierra Tarahumara. Funciona como la base principal para explorar bosques, cascadas y la cultura local.

Recorrer los Valles

Visita el Valle de los Monjes (famoso por sus imponentes formaciones rocosas), el Valle de las Ranas, el Valle de los Hongos.

Admirar el Lago de Arareko

Un cuerpo de agua tranquilo rodeado de un denso bosque de pinos, ideal para pasear en lancha, caminar por sus alrededores y aprovechar los bellos paisajes para tomar fotografías.

Visitar las Cascadas

Conoce la cascada tipo catarata de Cusárare o planifica una excursión más larga hacia el Parque Nacional Cascada de Basaseachi que en verano ofrece una de las postales más hermosas con un abundante caudal cayendo a un abismo de 256 metros.

Inmersión Cultural

Conoce de cerca las tradiciones de la comunidad Ralámuli en las cuevas habitadas que se encuentran en los alrededores del Creel o en el pueblo Misional de Cusárare.

Visita su antigua iglesia del siglo XVII, el Museo de Arte Sacro adjunto que cuenta con un gran acervo de pinturas en gran formato utilizada por los jesuitas para la evangelización de los pueblos originarios.

Aprender sobre la cultura y gastronomía local

Visita el Museo de Arte Popular, la tienda de la misión frente a la plaza principal y las múltiples opciones de cocina tradicional de la . En años recientes se ha elaborado cerveza artesanal en el Hotel The Lodge at Creel.

En el Mesón de García, el menú combina cocina local e internacional; en el restaurante La Cabaña sirven exquisitos cortes de carne y platillos a base de productos regionales. En el hotel Hacienda de Don Armando se han esmerado por incorporar a la cocina serrana platos de la cocina tradicional mexicana.

Viaja en el Chepe Express. Foto: Cortesía
Viaja en el Chepe Express. Foto: Cortesía

Estación Divisadero

Es el punto con la vista panorámica más impresionante de la ruta del Chepe, donde se unen tres de los principales cañones del sistema de barrancas: del Cobre, Tararecua y Urique.

En esta estación se encuentra el Parque de Aventura Barrancas del Cobre, el atractivo principal para sentir la emoción de volar en el famoso circuito de siete tirolesas conectadas por dos puentes colgantes; lanzarse en el fabuloso Ziprider, donde en menos de un minuto alcanzas velocidades de hasta 100 km por hora; bajar a rappel, hacer una vía ferrata y realizar el salto de Tarzán. El bosque aéreo es ideal para los más pequeños.

Reserva con tiempo tus boletos en especial en temporadas de vacaciones de Semana Santa, puentes festivos, navidad y verano. Descubre detalles en el sitio web:

Teleférico

Súbete al teleférico de 3 mil metros de longitud sin torres intermedias (uno de los más largos del mundo), el cual cruza el cañón para regalar vistas de 360 grados sin necesidad de esfuerzo físico. En la mesa de Bacajípare los miradores ofrecen vistas hasta el fondo donde se aprecia el rio Urique.

Restaurante de piso de cristal y ventanearía panorámica

Disfruta de la gastronomía con sazón local o toma un café en el restaurante del parque, asómbrate con su sección de piso de cristal y ventanales de pie a techo que te permiten tener el abismo directamente bajo tus pies.

Artesanías Ralámuli

Compra las tradicionales cestas de palmilla tejidas y otras artesanías directamente a las señoras ralámulis que ofrecen sus creaciones con su característica timidez.

Reserva una experiencia Ralámuli

Puedes conocer de manera más íntima una vivienda ralámuli, las señoras ofrecen enseñarte a cocinar sus sencillas recetas, moler el maíz para hacer tortillas, aprender a tejer una cesta, o caminar por alguno de sus milenarios senderos con la interpretación de un guía de la comunidad.

Esta experiencia ha sido ganadora de premios en nuevos productos turísticos en comunidades de pueblos originarios.

En Estación Divisadero existen tres hoteles que ofrecen habitaciones con balcón y vista directa al infinito. Despertar frente a la inmensidad de las barrancas para luego degustar un delicioso café en tu terraza, con vistas increíbles, es sencillamente memorable.

Visita el tramo que conecta Creel, Divisadero y Bahuichivo. Foto: Cortesía
Visita el tramo que conecta Creel, Divisadero y Bahuichivo. Foto: Cortesía

Los tres ofrecen tarifas con alimentos incluidos y se distinguen por sus instalaciones, dignas de permanecer en la memoria del viaje. El Hotel Divisadero Barrancas pertenece a la familia Sandoval, pionera del hotelería en Divisadero; Posada Barrancas Mirador forma parte de Balderrama Hotel Collection, y el Hotel Mansión Tarahumara es de la familia Barriga.

Cada uno se distingue por su cocina, servicios y cuidado de sus instalaciones. También puedes hacer caminatas guiadas por los guías del hotel hacia cuevas habitadas o al amanecer para presenciar la llegada del nuevo día.

Estación Bahuichivo

Esta escala es la puerta de entrada al pintoresco e histórico pueblo misional de Cerocahui, ubicado a unos 40 minutos de la vía ferroviaria. Con la reservación de tu hotel o por medio de tu agente de viajes, tendrás el traslado de la estación Bahuichivo al pueblo de Cerocahui.

Mirador Cerro del Gallego

Es considerado el mirador más espectacular de toda la sierra. Cuenta con un piso de cristal suspendido sobre la Barranca de Urique, el cañón más profundo de la región (1,890 m). La vista desde este mirador ayuda a definir la palabra “infinito”: ofrece un rango de visión de 180 grados y, al fondo, permite apreciar los pueblos de Urique y Guapalaina.

Misión de San Francisco Javier

Explora esta antigua iglesia jesuita del siglo XVII, ubicada en el centro de Cerocahui. Esta joya histórica fue fundada por el misionero jesuita italiano Juan María de Salvatierra, quien permaneció 10 años en la Tarahumara trabajando junto con el padre Eusebio Francisco Kino.

Caminata a la Cascada de Cerocahui

Realiza un sendero a pie rodeado de naturaleza para llegar a la cascada local.

Viñedos locales

Desde el siglo XVI, los jesuitas iniciaron el cultivo de la vid para producir vino de consagración. Cuando fueron expulsados de México, los viñedos fueron destruidos, excepto por algunos cortes replantados en secreto por José María Sánchez detrás de su casa.

Su familia preservó cepas originales con sumo cuidado durante siglos y generaciones. Gracias al microclima templado de Cerocahui, hoy se puede disfrutar de la producción de vino al agendar una cata en el Hotel Misión de Cerocahui, que cuenta con una amplia carta de comida del mar.

Viaja en el Chepe Express. Foto: Cortesía
Viaja en el Chepe Express. Foto: Cortesía

Gracias a la vía del Chepe, los productos llegan diariamente desde el puerto de Topolobampo, en Sinaloa, donde se concentra y procesa gran parte de la pesca del Mar de Cortés. Durante este viaje, presenciarás montañas que tocan el cielo, miradores en profundos cañones que desafían la gravedad y una cultura viva que late con fuerza.

Creel, Divisadero y Bahuichivo son las tres joyas de las Barrancas del Cobre que demuestran que el verdadero viaje no es el destino, sino lo que vives en cada escala del camino. Súbete al Chepe y deja que la aventura comience. Visita el sitio web

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