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Los comerciantes de pequeños negocios advirtieron que desde el cierre del 2025 y a la fecha se observa una cascada de incremento de precios que asfixia a las familias, sobre todo son alzas en los alimentos, refrescos, cigarros, cárnicos, bebidas azucaradas, entre otros de entre 20% y 30%.
Los aumentos se registran en diversos productos de consumo popular lo que genera resignación y enojo entre comerciantes en pequeño y consumidores, coincidieron los presidentes de ConComercioPequeño, Gerardo Cleto López Becerra, y del Movimiento Nacional del Contribuyente Social, Alberto Vargas Lucio.
Explicaron que esas alzas son consecuencia del aumento al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) sobre bebidas azucaradas y a las gasolinas, lo que genera un efecto en cadena.
Los más de 1.2 millones de tiendas y miles de mercados municipales, enfrenta una creciente presión. Su alta dependencia de productos como refrescos y cigarros —que representan cerca del 60 % de sus ingresos— los vuelve vulnerables ante cambios fiscales y prácticas de mercado.
En un comunicado, dijeron que los consumidores están optando por presentaciones más pequeñas o por promociones de cadenas de autoservicio, lo que debilita aún más al comercio popular.
A ello se suma que el aumento del IEPS al tabaco ha incentivado el contrabando, mientras que la inflación en productos básicos supera ampliamente el incremento al salario mínimo, reduciendo el poder adquisitivo y afectando tanto a comerciantes como a consumidores.
Por ejemplo, “en colonias populares de la Ciudad de México, el kilo de bistec de res ya se vende entre 210 y 260 pesos, cuando a mediados del año pasado costaba alrededor de 180 pesos; la pechuga de pollo pasó de 110 a 130 pesos por kilo”, dijo Vargas Lucio.
Explicó que las carnicerías y pollerías de negocios de barrio, mercados públicos y comercios familiares no tienen margen para absorberlos, por lo que han tenido que ajustar los precios.
Dijo que el aumento a la gasolina será de entre 24 y 26 centavos por litro, por lo que “es previsible que durante 2026 el precio de la gasolina Magna superará el tope de 25 pesos por litro que mantuvo durante el año pasado, lo cual provocará un efecto dominó en el costo del transporte de pasajeros y mercancías”.
López Becerra añadió que “una cajetilla de cigarros que en diciembre se comerciaba entre 80 y 86 pesos hoy supera los 100 pesos. Un refresco de 3 litros pasó de 45 pesos a 57 pesos”.
Explicó que “estos incrementos no sólo afectan al consumidor final, sino que están estrangulando al comercio en pequeño en estados de la República Mexicana de alta marginalidad económica como Chiapas, Oaxaca o Veracruz, ya que las tiendas de abarrotes y misceláneas dependen de estos productos de alta rotación para sostener su operación diaria”.
“Lo que ha crecido de forma alarmante es el mercado ilegal de cigarros, que entre 2017 y 2023 aumentó más de 240%, pasando del 8.5 al 20.4% del mercado nacional: hay cajetillas de cigarro legal y regulado que por las cargas fiscales, su venta al público rebasaron el techo de los 100 pesos, mientras que, en los puestos ambulantes, las marcas piratas están entre 8 y 12 pesos”, alertó.
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