Los proveedores nacionales de dependencias y entidades públicas, sobre todo las pequeñas y medianas empresas, enfrentaron un mal año porque el programa de compras de gobierno no operó y 40% de los contratos se adjudicó directamente.

En este año, el gobierno estima que las compras públicas ascenderán a 381 mil 797 millones de pesos, cantidad 10% menor al monto del año anterior, de acuerdo con Compranet.

Del total que se otorgó en 2018 a las pequeñas y medianas empresas (Pymes) se entregaron contratos por 121 mil 178 millones de pesos, de acuerdo con información de ese portal.

Para 2019 la meta es superar la cifra anterior con 156 mil 601 millones, es decir, 29% más, pero el programa de compras de gobierno no lleva un registro.

El programa de Compras de Gobierno destinado a que las dependencias o entidades federales compren productos a las micro, pequeñas y medianas empresas de manera regular reportaba los porcentajes de avance, pero en 2019 no hay información al respecto, a pesar de que el nuevo gobierno se planteó una meta.

Pero, incluso con el programa de compras para Pymes que operó en el sexenio pasado, la mortandad de los negocios pequeños no mejoró y las empresas siguieron cerrando, dijo el presidente de la Comisión de Integridad y Compras de Gobierno de la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin), Sergio Martín Esquivel.

Lo que ha hecho falta son apoyos para que las Pymes se incorporen a un encadenamiento productivo, en donde una empresa grande atraiga a otras pequeñas y se genere un círculo virtuoso, lo que no se puede hacer actualmente.

Por otra parte, el gobierno debiera de emitir licitaciones públicas que impulsen a las Pymes y no a las empresas extranjeras, como sucede ahora que gran parte de las licitaciones se otorgaron a firmas de otros países, dijo.

Además, las convocatorias para ser proveedor del gobierno favorecieron a empresas extranjeras que ofrecieron bajos precios, pero las dependencias públicas no consideraron que el dinero no se va a quedar en el país y que los empleos se generarán en otras naciones.

“Este año estamos mal, es un año atípico. Parte de lo que está haciendo este gobierno es mandar señales de que todas las empresas salgamos de la zona de confort, de las mañas que había, que se tiene que reconocer que del lado del gobierno y sector privado se tienen que ir perdiendo las mañas”, añadió Esquivel.

Sin embargo, dijo que lo visto ahora es que cada vez hay más adjudicaciones directas y menos licitaciones públicas. Las convocatorias que se lanzan no toman en cuenta la existencia de producto nacional y en ocasiones se otorgan los contratos a empresas que pueden ser comercializadoras o fantasmas.

El gobierno aseguró que 40% de los contratos se entregaron por adjudicación directa en 2019, porcentaje mayor a 35% de 2018, mientras que por licitaciones públicas se entregó 54% de los contratos, cifra mayor a 47% del año pasado.

El histórico de contratos que ingresaron a Compranet en 2019 asciende a 122 mil 55, pero la estadística no indica hasta qué mes se contabiliza. Mientras que en 2018 los contratos fueron 194 mil 946, en 2017 se alcanzaron 235 mil 204.

Expuso que en México “hay muchas posibilidades de desarrollar el mercado interno, pero los esfuerzos son aislados, no están alineados al desarrollo”.

Además, no hay indicadores ni parámetros confiables sobre el tipo de empresas que hay en el país y los pocos datos que hay vía Compranet podrían perderse si el gobierno decide desaparecer esta plataforma para otorgar contratos.

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