Amaranta Rodríguez

Cacto Producciones

“¿Qué se debe hacer frente a lo que los nutriólogos

han llamado la Coca-colonización de los hábitos alimentarios?”

Olivier de Schutter

anterior Relator Especial sobre el Derecho a la Alimentación de las Naciones Unidas

Hace unos tres años, poco antes que el señor de Schutter visitara México y expresara su preocupación por la transición alimentaria de nuestro país, hicimos un viaje a Chiapas para documentar el impacto que estaba teniendo la Coca Cola en el estado. Nos habían contado que la invasión de publicidad y del consumo de refresco en las comunidades era muy impactante y queríamos conocer la situación y entrevistar a la gente.

Ahí en Chiapas, entrevistamos a personas que pueden conocer en el documental , algunos que viven trabajando para pagar su refresco, y otros que difícilmente pueden ya trabajar, debido a la ceguera y amputaciones, ambas consecuencias de la diabetes causada por el consumo de refresco.

También visitamos la planta de Coca-Cola en donde escuchamos a una guía de la planta explicar cómo la compañía atendía a la población local. Ella dijo “Así es que se busca un producto para cada necesidad, o se crea una necesidad. Lo decidimos de acuerdo a la zona geográfica y a la cultura del lugar.”, ahí confirmamos una de las causas importantes de la epidemia que vive nuestro país. Y como dice el Dr. Marcos Arana, de la Alianza por la Salud Alimentaria, respecto a la publicidad de refresco en las comunidades indígenas, “Esto es criminal, porque no se trata de un beneficio a la población, sino precisamente de promover un mayor consumo en la población indígena. Ningún producto tiene esa disponibilidad como la de los refrescos que además ha desarrollado publicidad en las lenguas locales.”

Cuando regresamos del viaje, fuimos buscando expertos nacionales e internacionales para aprender más sobre la causa de la epidemia de diabetes. Fueron confirmando las cifras alarmantes: la muerte prematura de 500,000 mexicanos por la diabetes en el sexenio de Felipe Calderón, las 75,000 amputaciones al año y la frecuente diagnósis de afectaciones de la vista y ceguera en personas con retinopatía diabética, que aún no sabían que tenían diabetes.

Fue en ese momento que decidimos dar voz a todas las cifras, porque estos números son personas, que tienen rostro, son padres, madres, abuelas y abuelos que tienen que buscar recursos para seguir manteniendo a sus familias y su enfermedad.

Así conocimos a Don Gonzalo, el protagonista de Dulce Agonía, un padre de familia de 45 años de edad de Actopan, Hidalgo, un transportista que estaba luchando por su vida, buscando cómo pagar las sesiones de diálisis que el Seguro Popular no le cubría, vendiendo jitomates en el mercado, ya que no podía seguir de chofer.

La vida de Don Gonzalo es el ejemplo perfecto de cómo la diabetes puede ir terminando poco a poco con las personas, también es el ejemplo de las personas que no se rinden y que siempre están buscando cómo sacar adelante a su familia.

Doña Juana, la esposa de Don Gonzalo, nos contaba que al otro día de que le amputaron el dedo gordo del pie a Don Gonzalo, él quería irse a trabajar y ella le decía que no, que tenía que quedarse a descansar, en ese entonces tenían un puesto de cosas usadas. Pues resulta que Don Gonzalo estuvo insistiendo hasta que Doña Juana lo llevó en una silla de ruedas, le montó el puesto y él se quedó ahí vendiendo todo el día, aunque lo acababan de operar.

Y es que así era Don Gonzalo, no se rendía, siempre estaban él y su esposa buscando cómo sobrellevar el costo de la enfermedad. Don Gonzalo nos dejó una pregunta muy importante, “¿Pero qué hace el gobierno para permitir esto?” Seguimos preguntando por qué el gobierno permite publicitar un producto que mata y evenena a la población: si se prohibe la publicidad del tabaco, ¿por qué no la del refresco y las bebidas azucaradas?

En el documental Dulce Agonía, todas estas situaciones y cifras alarmantes del país cobran vida y se convierten en personas luchando por sobrevivir a una epidemia que llega sin previo aviso. La diabetes es una enfermedad silenciosa de la que no se habla y que parecemos aceptar como parte de un destino inevitable.

El drama no termina: el año pasado le diagnosticaron diabetes a mi abuelo y si bien, afortunadamente él cuenta con condiciones económicas adecuadas para pagar los costos de la enfermedad, ha sido un golpe duro para la familia y para él. Aún hoy no logra recuperarse emocionalmente de la noticia.

A mi me dolió la noticia pero no me sorprendió. Mi abuelo se tomaba un vaso y medio de Coca Cola todos los días, aunque lo rebajaba con agua porque creía que así tomaba menos azúcar... Lo que él, ni nosotros sabíamos en ese entonces, es que tomando sólo un vaso de refresco al día, incrementas tu riesgo de padecer diabetes en 26%. Entiendo que si tomas más, el riesgo crece.

Desde mediados de mayo, iniciamos una gira nacional e internacional del documental , para contribuir a una conversación nacional sobre la epidemia de obesidad y diabetes, y sus causas, y sobre las acciones que nuestros gobernantes necesitan tomar para detenerla.

Acompáñanos en las presentaciones públicas del documental y ayúdanos a compartirlo en tu escuela, comunidad, centro de trabajo o asociación profesional. En puedes consultar dónde verlo próximamente, así como solicitar una proyección.

También te invitamos a seguirnos en    para participar en la conversación y en las soluciones de esta epidemia de obesidad y diabetes que está colapsando a nuestro país.

Google News

Noticias según tus intereses

[Publicidad]