Vivimos en el perpetuo estrépito, en el mero mero reino del decibel asesino, la patria espeluznante que, como los gatos de López Velarde “erizan el ruido...”

Podía usted practicar la XXXXXXXX de XXXXXXXXX siempre y cuando no ofendiera la moral de El Supremo que, de hacerlo, lo declaraba a usted en vivo y ante la Patria entera alcahuete corrupto achichincle mentiroso...

La “Ministra del Pueblo” Lenia se llama así porque, por interpósita bebé, sus padres quisieron honrar al gran Lenin, fundador del Partido Comunista Ruso

Propongo un Movimiento de Regeneración del Silencio que asesine las bocinas públicas; que secuestre santitos hasta que el cura entregue sus reservas de pólvora; que les castre los mofles a motos y micros...

Se preguntaba Paz: “Después de haber liquidado de una manera pacífica una tradición política que duró más de medio siglo, ¿seremos capaces de convivir en una democracia abierta, con todos sus riesgos y limitaciones?

No: los migrantes no son “nuestros” ni propiedad del gobierno; los migrantes son suyos, propiedad de sí mismos, y más que “solidarios con México” son responsables con sus familias. Si algo es nuestro es la vergüenza de haberlos expulsado.

Sostenía escaramuzas contra liberales y jacobinos, denunció la corrupción y la ineptitud de los gobiernos federal y local y criticaba al positivismo y, como León XIII, a la triada fatal: “comunismo, socialismo y masonería”

Llegaron a cambiar su nombre a Ferrocarriles Nacionales de México en Liquidación (FNML), apelativo ominoso pues no quedaba claro qué era lo liquidable, si los ferrocarriles o la patria, o ambos dos...