
La tecnología avanza a pasos agigantados, pero el marco normativo no cambia a la misma velocidad como tampoco lo hace la inteligencia humana

La tecnología avanza a pasos agigantados, pero el marco normativo no cambia a la misma velocidad como tampoco lo hace la inteligencia humana




El tránsito hacia una semana laboral de cuarenta horas parece estar generando inconformes por ambos lados: trabajadores y empresarios.




Parte del problema es que cada país se proclama integrante de “los buenos” y se opone a “los malos”
