
Con el gobierno de Ernesto P. Uruchurtu, los cabarets, como Los Globos, y la época áurea de esa vida nocturna tenían los días contados

Con el gobierno de Ernesto P. Uruchurtu, los cabarets, como Los Globos, y la época áurea de esa vida nocturna tenían los días contados

Con la llegada de Adolfo Ruiz Cortines a la Presidencia, el discurso oficial adquiría tonos de decencia que no serían compatibles con la fructífera y licenciosa vida nocturna

La oferta de negocios de este tipo era extraordinaria, desde los de primera línea, hasta sitios dirigidos hacia un público popular, con una reputación más sórdida

Un artista que se balancea entre la abstracción y la figuración, un creador de la forma pura, pero también de la historia, del lenguaje y de la figura humana.

Una candidatura ciudadana, libre de la influencia del inoperante mandatario mexiquense, hubiera gozado de mayor libertad para realizar una campaña frontal de confrontación, cosa que no sucedió con Del Moral.

A mediados de 1913 habría de publicar La defensa social: Historia de la campaña de la División del Norte, un texto por demás olvidado, ni siquiera compila-do en sus obras completas.

La guerra de Tablada y de muchos otros intelectuales en contra del maderismo se basaba en convencer al público de que el movimiento pre-revolucionario era sólo una moda pasajera

Tras la muerte de Octavio Paz, Marie José se enfrentó a la gestión del legado del Nobel mexicano. Si bien ella no dejó testamento, su silencio podría significar un mensaje más claro del que se pensaba.

En mi trato personal con Marie José, ella me narró una anécdota en la que Elena Paz Garro entró furtivamente (con detalle me contó que se brincó una cerca) a la casa en Denver para encararla.

El 3 de octubre por la noche, la pareja miró consterna-da un reportaje de la BBC donde se enteraron de la matanza de Tlatelolco. Al día siguiente, el escritor presentó su renuncia al puesto de embajador