Más Información

Ocho cargas de dinamita en puente de Puerto Vallarta tras caída de "El Mencho"; así intentó desplomar el CJNG la estructura

Precio del petróleo se dispara de nuevo por la guerra en Irán; conflicto en Medio Oriente sacude bolsas globales

Embajada aclara supuesto "atrincheramiento" de embajadora de México en Belice; "saldrá al término de la semana", asegura

Trump reemplaza a Kristi Noem al frente del Departamento de Seguridad Nacional; llega Markwayne Mullin
El senador Jeff Sessions, nominado por el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, para ser su fiscal general se comprometió hoy a no investigar personalmente a la ex candidata demócrata, Hillary Clinton, por el caso de sus correos electrónicos o por las polémicas donaciones a la Fundación Clinton.
"Este país no castiga a sus enemigos políticos, este país se asegura de que nadie está por encima de la ley", dijo hoy Sessions ante el comité judicial del Senado, donde los legisladores evalúan su candidatura para convertirse en el titular de Justicia de Estados Unidos en el nuevo Gobierno de Trump.
"No debe permitirse que una disputa política se convierta en una disputa penal", añadió el senador, de 70 años.
De esta forma, Sessions aseguró que se recusaría de cualquier investigación sobre las polémicas donaciones a la Fundación Clinton o los correos electrónicos de la ex secretaria de Estado, a quien Trump prometió que perseguiría judicialmente y metería en la cárcel una vez que fuese electo presidente de Estados Unidos.
El senador aseguró que se apartaría de "cualquier cuestión" que implicara a Hillary Clinton porque una investigación podría "poner su objetividad en cuestión" debido a los numerosos comentarios que pronunció contra la exprimera dama durante la carrera a la Casa Blanca.
Durante la campaña electoral, Trump prometió que haría que su fiscal general designara a un fiscal especial para investigar a Clinton, a quien acusó de comprometer la seguridad del país por usar un servidor privado de correos para tratar asuntos oficiales siendo secretaria de Estado (2009-2013).
El millonario neoyorquino convirtió en un grito de guerra de sus seguidores la consigna: "¡Encarcélala!".
Trump y sus compañeros republicanos del Congreso también han acusado a Clinton de haber usado, como secretaria de Estado, la influencia que le confería ese cargo para obtener donaciones para la fundación Clinton y contratos para que su esposo, el expresidente Bill Clinton, diera discursos pagados.
lsm
Noticias según tus intereses
[Publicidad]
[Publicidad]











