Mandatarios y delegaciones de distintos continentes rendían el martes en La Habana un homenaje póstumo a Fidel Castro, leyenda de la izquierda revolucionaria que timoneó a Cuba por casi medio siglo y que influenció por décadas a movimientos de América Latina y de todo el mundo.

El fallecimiento el viernes del ex guerrillero marxista, carismático y controvertido a la vez, fue lamentado por líderes de todo el mundo, pero celebrado por detractores, como grupos de cubanos-estadounidenses en la ciudad de Miami, que festejaron en calles de la Pequeña Habana.

El mandatario venezolano, Nicolás Maduro, el boliviano, Evo Morales, y el vicepresidente chino, Li Yuanchao, firmaron el libro de condolencias que fue colocado en el Memorial "José Martí" en La Habana, en el corazón de la Plaza de la Revolución y sede de los actos del homenaje el lunes y martes.

"Es un momento muy doloroso por la pérdida del hermano, el compañero, el amigo Fidel Castro", dijo Morales al llegar a La Habana. "Vengo a agradecer por la ayuda incondicional y la solidaridad con Bolivia".

La muerte del líder cubano resonó en todo el mundo, incluso en el continente africano.

"La pérdida que ustedes han tenido se siente en África. Fidel no solamente era el líder de ustedes, sino el líder nuestro y de todos los revolucionarios. No solamente era un hombre de palabras, era un hombre de acción", dijo el presidente de Zimbabue, Robert Mugabe, al llegar a Cuba.

LARGO DUELO

Se esperaba que otros presidentes de izquierda de la región como Rafael Correa de Ecuador, Daniel Ortega de Nicaragua y Salvador Sánchez de El Salvador, que se han referido a Castro como un ejemplo para el mundo, llegaran para un acto en la noche.

Además asistirían el presidente mexicano Enrique Peña Nieto y el colombiano Juan Manuel Santos, a quien el gobierno de Cuba le abrió las puertas para negociar la paz con la guerrilla de las FARC en La Habana.

El Gobierno de la isla decretó nueve días de duelo en homenaje al líder, incluyendo la ceremonia de inhumación de sus cenizas el domingo en el cementerio de Santa Ifigenia, de la oriental ciudad de Santiago de Cuba, donde comenzó la histórica revolución que acabó derrocando al dictador Fulgencio Batista.

Los restos serán depositados muy cerca de los de José Martí, uno de los héroes de la independencia de Cuba en el siglo XIX, en el Mausoleo a su memoria, según dijo la agencia cubana de noticias Prensa Latina.

El presidente Raúl Castro y otros miembros de su Gobierno honraron al ex mandatario en una ceremonia privada el lunes, en la cual firmaron un libro que los compromete a seguir su legado socialista.

La televisión estatal dijo que el acto tuvo lugar en una sala del Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, donde descansaban las cenizas del comandante, quien habría sido cremado el sábado en la mañana.

Las cenizas serán llevadas desde el miércoles y hasta el sábado a Santiago de Cuba, siguiendo un itinerario que rememora "La Caravana de la Libertad", el trayecto que hizo Fidel Castro con otros revolucionarios en enero de 1959.

"El acto va a ser muy triste, pero al mismo tiempo muy comprometedor porque vamos a ratificar que vamos a seguir sus ideas para la eternidad", dijo sobre el homenaje del martes Hipólito Rodríguez, un cubano de 67 años que hacía fila para entrar al Memorial. (Reporte adicional de Sarah Marsh, editado por Gabriela Donoso y Pablo Garibian)

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