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Nueva York.— Uno de cada cinco republicanos registrados quiere que Donald Trump se retire de la competencia por la Casa Blanca, según un sondeo de Reuters/Ipsos divulgado ayer, lo que refleja la agitación que ha provocado la candidatura del empresario dentro de su partido.
Alrededor de 19% cree que el magnate inmobiliario de Nueva York debería dejar la carrera, 70% piensa que debe seguir y 10% “no sabe”, según la encuesta realizada entre el 5 y el 8 de agosto entre 396 republicanos registrados. El sondeo tiene un intervalo de confianza de 6 puntos porcentuales.
Los números reflejan las profundas divisiones dentro del Partido Republicano respecto a la candidatura de Trump. Varios republicanos destacados se han rehusado a apoyarlo en la elección presidencial del 8 de noviembre contra la demócrata Hillary Clinton por sus declaraciones y por propuestas políticas, como la construcción de un muro en la frontera con México y la prohibición temporal del ingreso de musulmanes a Estados Unidos.
Ayer fue el turno de Carlos Gutiérrez, quien fue secretario de Comercio de EU en la presidencia de George W. Bush. “Apoyo a Hillary Clinton porque tiene el temperamento firme y la experiencia para ser presidenta”, dijo Gutiérrez, un político republicano de origen cubano y defensor de la reforma migratoria.
Ni Clinton ni Trump gozan de mucha popularidad. Un 53% de los estadounidenses tiene una opinión desfavorable de Clinton, mientras que en el caso de Trump, la cifra asciende a 63%, según un sondeo de Reuters/Ipsos.
Sin embargo, la demócrata se mantiene a la cabeza de las preferencias electorales. Ayer, una encuesta de Bloomberg otorgó a Clinton 50% de respaldo, contra 44% de Trump.
El magnate se encuentra sumido en un nuevo escándalo por declaraciones confusas que parecieron incitar a la violencia contra su rival.
“Hillary quiere abolir, básicamente abolir, la Segunda Enmienda [que defiende el derecho a poseer armas]. Por cierto, si ella llega a elegir jueces [del Tribunal Supremo, que podrían modificar la Segunda Enmienda], no hay nada que ustedes puedan hacer. Aunque la gente [defensora] de la Segunda Enmienda puede que sí [pueda hacer algo], no lo sé”, señaló el candidato republicano, quien ayer acusó a la prensa de tergiversar sus palabras.
“Lo que dije es que los ciudadanos partidarios de la Segunda Enmienda deben organizarse y salir a votar para salvar a nuestra Constitución”, aclaró Trump en su cuenta de Twitter. “Los medios están desesperados por distraer [la atención] de la posición anti-Segunda Enmienda de Clinton”, subrayó.
Hillary consideró ayer que su contrincante “cruzó la línea”. “Amigos, las palabras importan”, dijo en un mitin en Des Moines, Iowa. “Fuimos testigos de la última de una larga lista de comentarios informales de Donald Trump que cruzan la línea”, añadió.
Según la cadena de televisión CNN, el Servicio Secreto, encargado de la seguridad del presidente y de los candidatos presidenciales, habló con la campaña de Trump tras las polémicas declaraciones del magnate. El contenido de dicha conversación no ha transcendido. En EU, cuatro presidentes han sido asesinados y varios han sufrido atentados.
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