“El mundo está en guerra”, dice el Papa

No es un conflicto interreligioso, sino de intereses, explica; al llegar a Polonia, Francisco pide a jóvenes no tener miedo

En medio de fuertes medidas de seguridad, Francisco realizó ayer en el Papamóvil su recorrido por las calles de Cracovia, con rumbo al palacio de Wawel, donde se reunió con el presidente polaco, Andrzej Duda (KACPER PEMPEL. REUTERS)
Mundo 28/07/2016 01:53 Agencias Actualizada 01:53

Cracovia.— El papa Francisco dijo ayer, al inicio de un viaje a Polonia, que una serie de ataques recientes, entre ellos el asesinato de un sacerdote en Francia por supuestos militantes islámicos, son la prueba de que el “mundo está en guerra”, no una religiosa, sino por el dominio de pueblos e intereses económicos.

Con un tono apesadumbrado, poco habitual respecto a la alegría que se espera en un viaje en el que se encontrará con cientos de miles de jóvenes reunidos para la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), Francisco advirtió: “La palabra que está siendo repetida a menudo es inseguridad, pero la palabra real es guerra. Reconozcámoslo. El mundo está en un estado de guerra”. Agregó que los ataques recientes podrían ser vistos como otra guerra mundial, mencionando especialmente la Primera y Segunda Guerra Mundial. “Ahora hay una [guerra]. Tal vez no sea orgánica, pero está organizada y es una guerra. No deberíamos tener miedo de decir esta verdad. El mundo está en guerra porque ha perdido la paz”, añadió.

Unos 15 minutos después, luego de que un asesor hablara con él, Francisco volvió a tomar el micrófono mientras dejaba la sección para periodistas del avión que lo trasladó a Cracovia y aclaró que cuando habló de guerra, no se refería a una religiosa.

“No es una guerra religiosa. Hay una guerra de intereses. Hay una guerra por dinero. Hay una guerra por los recursos naturales. Hay una guerra por la dominación de los pueblos. Hay una guerra”, dijo el Papa. “Todas las religiones quieren la paz. Otros quieren la guerra. ¿Entienden?”, concluyó.

El avión del Papa aterrizó a las 16:00 horas locales en Cracovia, donde permanecerá hasta el 31 de julio y, tras una breve ceremonia de bienvenida en el aeropuerto, acudió al palacio real de Wawel para la reunión con el presidente polaco, Andrzej Duda.

Misericordia a migrantes. En su primer discurso en Polonia, el Pontífice argentino instó a los gobernantes a evitar la emigración de sus compatriotas pero también a abrirse a los inmigrantes.

“Se han de identificar las causas de la emigración en Polonia dando facilidades a los que desean regresar, pero al mismo tiempo hace falta disponibilidad para acoger a los que huyen de las guerras y el hambre, solidaridad con los que están privados de sus derechos universales, incluido profesar libremente y con seguridad la propia fe”, afirmó.

A diferencia de otros países de la Unión Europea, Polonia se niega a recibir una cifra considerable de refugiados musulmanes de regiones en crisis como Siria, Irak o Afganistán.

El fenómeno de la migración requiere “una porción adicional de sabiduría y misericordia para superar los miedos y hacer realidad lo óptimo”, según dijo el Papa argentino. Tras los discursos, Francisco se reunió en privado con el presidente polaco en la llamada Sala de los Pájaros, mientras que el secretario de Estado, Pietro Parolin, mantenía una reunión con la primera ministra de Polonia, Beata Szydlo.

Después visitó la catedral de Cracovia, donde escuchó el saludo del cardenal arzobispo de la ciudad, Stanislaw Dziwisz, histórico secretario del fallecido Juan Pablo II.

Allí se detuvo en oración ante la tumba de san Estanislao, el patrón de Polonia, y de las reliquias del Papa polaco y mantuvo una reunión en privado con los obispos del país.

Ante el palacio episcopal se reunieron unos 16 mi jóvenes, a quienes llamó, retomando una frase de Juan Pablo II, a no tener miedo.

“Tenemos que acostumbrarnos a las cosas buenas y a las terribles. Así es la vida, jóvenes amigos”, dijo el Papa argentino, quien dedicó gran parte de sus palabras a recordar a un joven polaco, Maciej Ciesla, de 22 años, por quien pidió un minuto de silencio en su recuerdo.

El estudiante de artes gráficas había trabajado en los preparativos de las jornadas de la juventud católica hasta que le detectaron un cáncer fulminante que acabó con su vida el pasado 2 de julio.

Esta es la primera visita del papa Francisco a Polonia. En sus cinco días de estancia, además de la JMJ visitará el campo de exteriminio nazi de Auschwitz-Birkenau y peregrinará al monasterio de Jasna Gora, donde se encuentra la capilla de la Virgen Negra, la santa nacional de Polonia, en la localidad de Czetochowa.

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