La jueza venezolana Susana Barreiros, quien estuvo a cargo del juicio contra el dirigente opositor Leopoldo López, fue designada ayer Defensora Pública de Venezuela con el voto de la mayoría oficialista del Parlamento saliente, en un abierto reto a la oposición que rechazó la designación porque considera que la funcionaria está profundamente cuestionada.

En un intento por demostrar que no quedó tan debilitada después del revés de las elecciones legislativas del 6 de diciembre, la mayoría oficialista aprobó el nombramiento de Barreiros sin el respaldo de la bancada opositora.

“Nada ni nadie, ningún chantaje de por medio, ninguna manipulación, ningún fariseísmo nos va hacer cambiar nuestra postura”, dijo el presidente de la Asamblea Nacional, el diputado oficialista Diosdado Cabello, poco antes de someter a votación la designación de Barreiros, quien condenó a López a casi 14 años de prisión en septiembre. “No hubo, ni hay, ni habrá pacto con la burguesía. La revolución bolivariana seguirá adelante acompañando al pueblo de Venezuela”, indicó.

López fue acusado de incitar la ola de protestas antigubernamentales que dejó 43 fallecidos el año pasado.

En octubre, uno de los fiscales del caso, Franklin Nieves, dijo que había recibido presiones de la justicia para encarcelar a López con pruebas falsas y huyó del país.

Opositores, ex presidentes y activistas de derechos humanos dicen que López es inocente y han pedido su libertad, por considerarlo un “preso político”. “Proponer a Susana Barreiros es una ofensa. Esta doctora está profundamente cuestionada en su actuación ética y moral”, dijo Hermes García de la bancada opositora, que se abstuvo de votar.

“Esta Asamblea Nacional moribunda se ha puesto de espaldas a la voluntad popular”, agregó el parlamentario en referencia al triunfo que le aseguró a la oposición la mayoría parlamentaria que le permitirá, a partir del 5 de enero, nombrar a los integrantes de los poderes públicos, entre otras prerrogativas.

Sin embargo, Cabello adelantó que la aún mayoría oficialista aprobará “las leyes que sean necesarias para proteger a nuestro pueblo” antes del 4 de enero, cuando culmina su periodo.

En la sesión ordinaria, Cabello aseguró que el “pueblo” dio un voto de castigo al Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) el pasado 6 de diciembre, aunque advirtió que luego “el castigo” lo recibirá el pueblo.

Añadió que “hasta el 4 de enero a las 12 de la noche estaremos aquí en la Asamblea Nacional cumpliendo con el deber que nos corresponde”.

El Consejo Nacional Electoral de Venezuela (CNE) emitió ayer mismo un boletín en el que informó que en las legislativas del domingo el chavismo perdió 2 millones de votos y la oposición ganó más de 300 mil en comparación con las últimas votaciones, las presidenciales de 2013.

El chavismo logró el 6 de diciembre el apoyo de 40.8% de los votantes o 5 millones 599 mil 25 votos, lo que representa un millón 988 mil 554 menos que en 2013, cuando Nicolás Maduro se convirtió en el sucesor del fallecido presidente Hugo Chávez (1999-2013).

La opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) obtuvo el respaldo de 56.2% de los ciudadanos que asistieron a las urnas con 7 millones 707 mil 422 de votos, lo que implica 343 mil 442 más que en las presidenciales de 2013, cuando el entonces candidato Henrique Capriles perdió con una ajustada diferencia de 272 mil votos.

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