Naciones Unidas.— Más de 100 países compartieron ayer sus ideas para combatir al Estado Islámico (EI) y el extremismo violento en una cumbre con la que Estados Unidos quiso generar un “movimiento global” contra esa lacra y que se topó con el rechazo de Rusia, para quien la iniciativa “mina los esfuerzos de la ONU”.
El presidente estadounidense, Barack Obama, presidió la cita en la sede de Naciones Unidas para fortalecer la cooperación internacional contra grupos terroristas como el EI, Boko Haram o Al-Qaeda, a la que asistieron líderes de un centenar de países, una veintena de instituciones multilaterales y activistas civiles. “Creo que lo que tenemos aquí hoy es la emergencia de un movimiento global que está unido por la misión de degradar, y en último término destruir, al EI”, dijo.
Rusia se negó a enviar un representante de alto nivel por considerar que EU se estaba arrogando “las funciones de la ONU” y minando los esfuerzos del organismo, dijo Vitali Churkin, embajador ruso ante la ONU. Moscú selló una alianza militar con Irán, Irak y Siria para luchar contra el EI y espera lograr que EU y otras potencias occidentales se sumen al grupo.
Washington se mostró abierto a cooperar con Rusia contra el EI, pero no parece dispuesto a dejar atrás la coalición de unos 60 países que impulsó hace un año para combatir a los yihadistas.
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon alertó de que los últimos datos muestran un aumento del 70% en el flujo de los combatientes extranjeros a regiones en conflicto, e instó a hacer más para evitar la radicalización de los jóvenes.
En la cumbre, ciudades de todo el mundo, como Medellín (Colombia), París (Francia) y Beirut (Líbano), se comprometieron a unir fuerzas contra el terrorismo en una plataforma impulsada por EU y denominada “Red de Ciudades Fuertes”, para intercambiar información.
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