Más Información

Diputados alistan terna para elección del titular de la Auditoría Superior; hay 77 candidatos entrevistados

Detienen a "El Marce", líder de la Unión de Líderes Independientes en Ecatepec; acusado de extorsión y secuestro

Activan 5 mesas de trabajo rumbo a revisión del T-MEC, reporta CCE; avanzarán “por separado” con EU y Canadá

Jefe de los Pakal declaró colección de autos clásicos a precio de ganga; compró BMW de 1961 por 12 mil pesos

En esto consiste el Plan Kukulcán para el Mundial 2026; Sedena alista despliegue de unos 99 mil efectivos
La policía de Pekín ha logrado rescatar con vida a una niña recién nacida a la que, supuestamente, su madre tiró a un urinario público, después de que algunas personas escucharan el llanto del bebé y alertaran a las autoridades.
"La cabeza del bebé estaba hacia abajo y casi todo su cuerpo ya había caído en el desagüe", dijo Qian Feng, el agente que logró sacar del inodoro a la pequeña, según publica hoy el diario Beijing Times.
Los hechos se produjeron el domingo alrededor de las 15:30 hora local, después de que varios vecinos escucharan los llantos procedentes del urinario público y llamaran a la policía.

Las imágenes publicadas por la policía muestran cómo Qian, de cuclillas frente al retrete incrustado en el suelo, saca al bebé agarrándolo por las piernas con la mano derecha, para que después los residentes que aguardaban cerca acercasen toallas y mantas con las que proteger a la niña.
Inmediatamente después fue trasladada al hospital, donde se encuentra desde entonces y cuyos signos vitales son relativamente estables, apunta el diario local.
De acuerdo con los informes policiales, se estima que fue la madre del bebé la que abandonó a la niña en el aseo público, aunque la acusación no ha sido confirmada.
El abandono de bebés es una práctica ilegal aunque común en China, sobre todo en grandes urbes industriales del país, donde trabajan madres solteras inmigrantes en duras condiciones laborales.
Los casos se hicieron más frecuentes debido también a la severa política de hijo único impuesta por el Gobierno para regular la natalidad, que acarreaba altas multas en caso de tener un segundo descendiente, medida que las autoridades comunistas decidieron flexibilizar en 2013 para frenar el envejecimiento del país.
No obstante, sólo un millón de parejas solicitaron tener un segundo hijo en 2014, la mitad de lo que habían pronosticado las autoridades y una tendencia que aún no parece que vaya a invertirse.
ahd
Noticias según tus intereses
[Publicidad]
[Publicidad]









