[Publicidad]
Una reserva natural, en la cual labora una veterinaria mexicana, protege a rinocerontes bebés, víctimas de la caza ilegal en Sudáfrica, cuyas madres mueren a tiros.
En el sitio, los empleados se vuelven "madres" de los pequeños, salvándolos de morir de deshidratación y otros peligros al quedar solos en la naturaleza.
"Las madres sustitutas" atienden a los sobrevivientes; los alimentan, los acompañan en caminatas y los consuelan hasta que puedan regresar a su hábitat natural.
Los cuidadores, quienes se protegen de no ser tirados o heridos por los grandes bebés inquietos, los hacen dormir en establos, les hacen beber sustitutos de leche, y juegan en el lodo con ellos.
El "orfanato" toma medidas extremas para proteger a los rinocerontes de los cazadores: no revela su ubicación exacta y está cerrado al público, salvo visitas selectas. Los gerentes sólo han dicho que está cerca de un centro turístico tipo safari en la reserva natural Entabeni en la provincia Limpopo, a unas tres horas en auto al norte de Johannesburgo.
"Estos rinocerontes estarían muertos si no hubiera un lugar donde enviarlos" , dijo Gabriela Benavides, la mexicana que trabaja en el lugar.
[Publicidad]
jlcg
[Publicidad]
Más información

Estados
UGR condena asesinato de estudiante española en estancia en México; mantiene contacto con autoridades consulares

Barra Brava
Juan Reynoso será el nuevo entrenador del Necaxa

Barra Brava
Edson Álvarez no estará en la primera lista de Rafael Márquez

Universal Deportes
Ángel Villacampa lanza advertencia al resto de la Liga Femenil: "América está para todo"






